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lunes, 6 de febrero de 2017

2ª contradición aparente · Preparar la improvisación



2ª contradicción aparente · Preparar la improvisación

 Cuantas más cajas donde buscar, más podremos sorprender/nos.

Retomo un poco antes de lo previsto el blog para enfrentarme a una nueva contradicción aparente en relación al pensamiento y los perfiles creativos.

2ª contradicción aparente: Preparar la improvisación
No es nada ocurrente esta idea: las personas creativas tienen gran capacidad de improvisación.
Improvisación artística, culinaria, expresiva, de generación de ideas, de búsqueda de soluciones, de nuevas asociaciones...
En definitiva, la definición de creatividad viene dada, aparentemente, por el hecho de tener gran capacidad para improvisar en cualquier faceta.

Sin embargo, si defiendo a capa y espada el hecho de que la creatividad es un rasgo propio del ser humano...
Si creo a pie juntillas que todos somos creativos por el hecho de ser seres humanos...
¿Cómo es posible que algo aparentemente no preparable, no 'entrenable' como me gusta decir, pueda ser un rasgo de la personalidad creativa?

Y aquí entra la contradicción. La improvisación hay que prepararla. O mejor aún. Hay que estar preparado para saber improvisar.

De los cientos de miles de opciones que existen para definir la improvisación, siempre me ha gustado una cuyo origen desconozco que dice: 'Improvisar es elegir la mejor respuesta de todas las posibles".
Aunque alguno dirá... '¿Y eso no es una cualidad innata que o se tiene o no se tiene?'

Desgranemos la definición.
ELEGIR: Nadie puede elegir si solo tiene una sola opción. Por lo tanto, para poder elegir se necesita más de una opción, más de un camino, más de una nota, más de una idea, más de una solución, más de un trazo, más de un condimento, más de una técnica, más de un procedimiento...
LA MEJOR RESPUESTA: En este aspecto es donde radica la capacidad de improvisar. La mejor... ¿para qué? Pues sencilla y llanamente, para conseguir el objetivo perseguido. Si improvisamos un menú, buscamos que sea el más exquisito, o apetitoso, o rápido, o equilibrado, o sano, o... Si improvisamos un croquis buscamos que sea lo más claro, o definitorio, u orientador, o... Si improvisamos una escena queremos que sea la que más se ajuste al personaje, o a la acción, o la que más remueva al espectador, o la que más le guste al director, o a los espectadores, o... De entre todas las posibles, la mejor. Eso convierte una improvisación en una buena improvisación
DE TODAS LAS POSIBLES: ¿Quién determina cuáles son 'todas las posibles'? Según Georges Laferrière, siempre hay N+1 posibilidades. Con lo cual, nunca habrá todas. Pero y además, sí todas las posibles. Es decir, aquellas que estén a nuestro alcance. Aquellas que podamos probar. Aquellas cuyo riesgo esté medianamente controlado. Aquellas que, alguna vez, han pasado a formar parte de nuestro almacén de posibilidades.

Por eso, al final, cuantas más cajas tengamos donde buscar, más podremos sorprender o sorprender...nos.

Volviendo ahora al principio de esta entrada donde decía que 'las personas creativas tienen gran capacidad de improvisación', quiero redactarlo a la inversa.
Quienes entrenan y amplían su capacidad de improvisar, de elegir, de ampliar su abanico de opciones, se están convirtiendo en personas más creativas.
Y no precisamente por arte de magia, sino por entrenamiento, aprendizaje, trabajo...

En este mundo tan condicionado por el trabajo y el dinero, se suele envidiar de forma más o menos sana a las personas que desarrollan su vida laboral casi sin discontinuidad, enlazando un trabajo con otro, un proyecto con otro, incluso solapándose y sin intención de convertirse en personas monocromáticas, funcionariales...
¿No será que han intentado ser lo más variados posible en sus habilidades y formación, en su interés, en invertir su tiempo libre en formarse, divertirse y vivir y, por tanto, tienen más opciones para 'improvisar' un nuevo trabajo?

La palabra emprendedor suena raro, a veces hasta mal. Digamos entonces esforzado, trabajador, inquieto, curioso, impetuoso, buscador... en fin, todas las cualidades que le hacen ser una persona capaz de tener más opciones donde elegir.
Una persona con más capacidad de improvisar.
Una persona, en consecuencia, más creativa.

Utiliza tu tiempo no solo para sobrevivir, sino para vivir, para buscar, para preguntarte, para aprender y enseñar, para probar, acertar y errar, para acumular más y más experiencias que te hagan crecer, crear y creer...
Entonces estarás entrenando tu capacidad de improvisar.
Estarás entrenando tu creatividad como ser humano.

Y si a pesar de todo, tu situación vital no te permite escudriñar, investigar, experimentar, porque se 'reduce' a un día a día que genera un horario demasiado condicionado por el trabajo, la familia, las obligaciones de ama o amo de casa, de padre o madre, de trabajador, de autoempleador, de...

Solo te invito a que pruebes a hacer las cosas de otra manera. A improvisar en algunas facetas de tu vida. A hacer cosas imprevistas. Cosas no programadas. A hacer locuras, inoportunidades, tontunás... Con riesgo controlado, pero y además, con el afán de aumentar tu número de cajas donde escudriñar y descubrir como sorprender...te.
Que seas tú el que elijas, dentro de lo posible, lo que quieres o debes hacer en cada momento y con cada quien...
Aunque sea para confirmar que lo que llevas haciendo media vida, es lo que seguirías eligiendo cada día, porque...
¡¡¡Es la mejor de todas las ideas posibles!!!

Y si no lo tienes claro, si puedo, si quieres, te ayudo a pensar en otras... a entrenar tu capacidad de improvisar... tu pensamiento creativo... a probar otra vida... ¡¡¡Cuando tenga que serse!!!

Yo, por de pronto, seguiré acumulando y abriendo cajas porque...
¡¡¡NO ME CANSO!!!

Y… ya!!!

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

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Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

domingo, 15 de enero de 2017

Aparentes contradicciones en creatividad



Aparentes contradicciones en creatividad


¿Las cosas de muy cerca se ven peor? ¿Contradicción?

Cada vez con más frecuencia, se enumeran y analizan las cualidades del pensamiento creativo, de los niños creativos, de las acciones creativas...
Está de moda, interesantemente de moda, el pensamiento creativo y su aplicación en la educación, las artes, la empresa, la salud...

Lo que ocurre que, como 'creativo', como 'pensador divergente', me gusta darle la vuelta a las cosas a ver qué se ve del otro lado.
Cambiar la perspectiva que ya comenté en mi post anterior.
Acercarme mucho aunque se vea, aparentemente, peor.

Por eso me gustaría plantear una serie de post, aún no sé cuántos, que reflejen aquellas aparentes contradicciones que suponen las habituales características del pensamiento creativo.
Estoy hablando, por ejemplo, del concepto de riesgo, la capacidad de improvisación, la diversión en su doble acepción, la búsqueda de ideas nuevas, el uso del modo de pensamiento lateral, o modo 2...
Todas estas características tienen, o pueden tener, un doblez, según se plantee su aplicación.
Así pues, dejadme que empiece por una de estas características: el riesgo.

1ª Contradicción: Arriesgar sobre seguro
Arriesgar es una característica propia del pensamiento creativo. Si uno no arriesga, no descubre ideas nuevas, no hace asociaciones inesperadas, no se encuentra con situaciones inhabituales...
Sin embargo, quienes hayáis trabajado conmigo o leído mis escritos, sabréis que siempre he defendido la idea de no arrojarse sin red. De salirnos de nuestro círculo, lo que ahora se viene a llamar 'zona de confort', con un asa de seguridad, con un arnés, o con alguien que nos sujete desde un lugar seguro.
Habrá quien diga: ¿Cómo se puede ser creativo, siendo arriesgado y, a la vez, agarrarse a un lugar seguro?
Es nuestra primera aparente contradicción.
E insisto en lo de aparente.
Lo de arriesgar no significa suicidarse, olvidarse de todo, no utilizar nada de lo aprendido, de lo adquirido, de lo alguna vez utilizado o experimentado.
Arriesgar implica buscar nuevas opciones sin olvidarse de lo ya asegurado y comprobado.
Podríamos definirlo con la técnica de utilizar la negación de su contrario.
Es decir, aquél que no arriesga, simplemente utiliza lo que ya tiene a mano, lo ya probado y comprobado, y lo usa sabiendo cómo usarlo y con qué objetivo.
El pensamiento creativo busca elementos que no se tienen a mano, o propuestas no comprobadas, o usos novedosos o desconocidos para quien lo va a implementar o, simplemente, sin fijar un objetivo concreto al que apuntar.
Arriesgar es tener en cuenta alguno de estos aspectos... Pero y además, no necesariamente TODOS!!!
Porque si alguien pretendiera utilizar elementos que habitualmente no se tienen a mano, sin conocer su reacción o uso, sin idea del cómo ni el para qué... Solo la casualidad dará algún resultado... Pero y además, la casualidad no es creativa... En todo caso, la causalidad...
Por tanto, insisto en que para ser creativos hay que arriesgar, aunque de modo seguro.

Y diréis... ¿Y por qué no hacer alguna locura de vez en cuando, y saltar al vacío, sabiendo que las cicatrices tienen cura, y que solo los locos ven el mundo de una manera invisible a los demás?

Me parece precioso. Pero y además, no lo llames pensamiento creativo. Llámalo locura transitoria y espera a que la casualidad sople a favor.

Claro que hay que arriesgar. Uno no puede pasarse su vida, ni su trabajo, haciendo siempre las mismas cosas.
Claro que asomarse a rincones ignotos u objetivos aparentemente inalcanzables, es lo que hace que la humanidad y su maravillosa capacidad de crecimiento, avance sin parar.
Claro que uno no puede esperar a que las ideas surjan de hacer siempre lo mismo de las misma forma con las mismas ideas y objetivos.

Lo que sucede que tampoco podemos despreciar, sin más, todo aquello que ya hayamos consolidado y nos ayude a tomar impulso, asegurar lo que probamos, o apoyar las nuevas vías de búsqueda.

Es maravilloso salir corriendo con los ojos cerrados... Sabiendo que hay alguien al otro extremo de la sala que va a sujetarte y a parar tu carrera.
Ya es un enorme riesgo confiar en esos brazos para sujetar tu carrera a ciegas.
Lo que sería locura, y no riesgo, sería salir corriendo sin saber si hay alguien al otro lado.

Piensa en eso.
Piensa en que hay que arriesgar.
De vez en cuando, hay que ir incluso en contra de nuestras propias convicciones.
De vez en cuando, hay que saltar al vacío.
De vez en cuando, hay que olvidarse de todo aquello que ha sido lo que nos ha rodeado hasta este momento.
De vez en cuando, alguna vez, hay que pensar que lo que no hemos querido intentar hasta ahora, merece la pena intentarlo.

Eso sí... Asegúrate... Hay brazos al otro lado de la sala!!!

Entre otros, los míos, si te hacen falta, porque... NO ME CANSO!!!

Y… ya!!!

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Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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martes, 13 de diciembre de 2016

Perspectiva... otra vez...



Perspectiva... Otra vez...


El cabo de Mataleñas no se ve igual desde aquí que desde la playa.

Otra vez...
Cuando nos damos cuenta de que algo se repite y no lo pretendíamos, ponemos cara de apesadumbrados y nos decimos... ¡Otra vez!
Sin embargo, cuando queremos repetir algo y pedimos a quien puede hacer que se prepita otra oportunidad, gritamos con la alegría por todos los poros... ¡Otra vez!
Cuando vemos un intento fallido e intentamos mejorar, nos decimos a nosotros mismos... ¡Otra vez!
Y cuando alguien insiste en algo que ya hemos advertido que no queremos que se repita, bufamos y refunfuñamos... ¡Otra vez!

Podría seguir.
Hay tantas formas de decir '¡Otra vez!' como perspectivas, situaciones, oportunidades, personas y circunstancias.

Y es que resulta que hoy puedo decirlo por muy distintos motivos.

El primero es porque tras un largo período de vacío, silencio, reflexión y duda, he vuelto a retomar el Blog de Fernando Bercebal. Como en otras ocasiones, me ha seducido más retomarlo que abandonarlo y he vuelto... ¡Otra vez!

La segunda cuestión está en el título y tema del que pensaba hablar, porque quería centrarme en hablar de perspectiva, como la que he tomado en estos nuevos momentos para escribir, cuando sentí que ya había escrito algo en este blog vuestro. Y efectivamente, comprobé que iba a hablar de Perspectiva... ¡Otra vez!

Una nueva coincidencia ha sido el decidir retomar la senda del blog un día tan 'señalado' como un martes y 13. Mira tú por dónde, la entrada del blog en la que hablé de la perspectiva, la escribí un martes y 13 de agosto de 2013. Puedo aseguraros que no lo he hecho premeditadamente. Sí había elegido retomarlo hoy, pero y además, no sabía, hasta que he indagado, que iba a utilizar esta fecha señalada... ¡Otra vez!

Y al final, se me han unido dos temas que tienen que ver el uno con el otro.
La perspectiva y la repetición.

Realmente, lo que dije en su momento no es exactamente lo que quería decir ahora y, para retomar el blog no quiero extenderme demasiado.

Solo quería aportar que la perspectiva es algo que varía porque se busca o porque se encuentra.
La vida, las circunstancias, las posibilidades, la edad, la formación, la gente que te rodea..., genera una serie de condicionantes que te obligan, sin tú pretenderlo, a cambiar tu perspectiva.
Esto es fácil. Aquí nos damos de bruces con nuevas perspectivas.
Lo difícil, en estos casos, es aceptarlas porque implican nuevas formas de ver las cosas y asumirlas.

En Expresión y Creatividad estamos obligados a cambiar de perspectiva.
Para buscar nuevas respuestas.
Para entender a los otros con nuestra escucha activa.
Para provocar rupturas y divergencias.
Para crecer...

Lo difícil es que este cambio de perspectiva ha de ser a voluntad.
Hay que entrenarlo.
Hay que estar dispuestos.
Hay que sudar la camiseta porque es mucho más cómodo plantear siempre las cosas desde aquella perspectiva desde la que dominamos la mayor parte de las variables.

Educar es lo que tiene.
Y educar en creatividad y expresión lo tiene más aún, porque uno de los elementos indispensables es conseguir mirar la realidad desde distintos puntos de vista...
Y eso, como todo, es entrenable.

Insisto en que no me quiero extender mucho al retomar mi labor desde el blog.
Por eso quiero rematar hilando este último concepto con el otro tema que nos ocupa... ¡Otra vez!

Sí. Entrenar es hacer las cosas... ¡Otra vez!
Una y... ¡Otra vez!
De distintas maneras o de la misma.
Investigando o asegurando conceptos.
Variando para hacernos conscientes.
Repitiendo para conseguir la competencia inconsciente.

Por eso, atando cabos, me gustaría invitaros a que cambiéis de perspectiva una y... ¡Otra vez!
Que entrenéis... Que repitáis... Que volváis a leer la entrada del blog de agostode 2013... ¡Otra vez!

No. No se me ha olvidado que mi blog siempre hila con la vida y no me voy a despedir sin deciros que, si he sido capaz de volver a escribir en este blog es porque he conseguido adoptar una nueva perspectiva.

Puede que suene a lo mismo de siempre, ¡otra vez!

Pero y además, os aseguro que esta vez va en serio.
Voy a intentar ver la vida de otra manera.
Más desde mí mismo y sin imaginarme lo que otros pueden hacer, sentir, pensar...
Supongo que más de una vez generaré algún 'tubito' de conexión mental y más de uno se verá reflejado en lo que escribo.
Os aseguro que voy a hablar por mí... Desde mi perspectiva...

Eso sí, aunque parezca que las circunstancias cambian, aunque haya pasado tanto tiempo, aunque mi perspectiva se repita una y otra vez...
Os puedo asegurar que... 

NO ME CANSO!!!
Y… ya!!!

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

Desde una nueva perspectiva




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es