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jueves, 29 de octubre de 2020

Sinestesia


Andaba yo explicando estos días a mis alumnos de arte lo que era la sinestesia, con el fin de no solo saber qué es, sino cómo utilizarla de forma consciente para poder exponer, proponer ideas, puntos de vista, sensaciones... 

Porque la sinestesia tiene que ver con las sensaciones. Como esa infusión de colores que ilustra esta entrada de vuestro blog.

Y si no, veamos lo que dice el diccionario de la RAE.

1. f. Biol. Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del 
cuerpo consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.
2. f. Psicol. Imagen o sensación subjetivapropia de un sentidodeterminada por 
otrsensación que afecta a un sentido diferente.
3. f. Ret. Unión de dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes 
dominios sensoriales, como en soledad sonora o en verde chillón.

Hay quien afirma que hay personas sinestésicas y otras que no lo son. Es decir, que hay personas que son capaces de captar sensaciones de un sentido concreto, con impulsos de otros sentidos.

Personas que sienten la música como sabores u olores; personas que ven en cada grafismo, letra, número..., un color concreto; personas que son capaces de oír la comida o personas que, según los olores que aprecian, reaccionan con frío, calor, estremecimiento o dolor corporal.

Bien, y ahora pregunto... ¿Cuántos de los que estáis leyendo este blog os habéis sentido identificados con alguno de los ejemplos que he enumerado? Con uno..., o con varios.

Y me voy a atrever a apostar que casi todos habréis descubierto, si es que no lo sabíais ya, que tenéis reacciones sinestésicas.


Esta sería mi primera afirmación: Todo ser humano, por el hecho de ser humano, es creativo. Y todo ser humano, capaz de realizar asociaciones imprevisibles, puede desarrollar cualidades o predisposiciones sinestésicas.


¿Qué hace que se piense que solo un 1 % de la población -Muy interesante dixit-, tiene esta cualidad o 'malfunction'? 

Y utilizo 'mal funcionamiento' porque el planteamiento que apoya esta afirmación contempla el concepto de persona sinestésica como aquella que tiene los sentidos mezclados.

Esto está dando por hecho que esta 'cualidad' es negativa, porque la persona no es capaz de reaccionar con el 'sentido adecuado' ante el impulso recibido.

Esa predisposición a pensar que muy pocos tienen esa conflictiva mezcla de sentidos, podría estar detrás de la convicción de que solo una parte pequeña de la población es creativa.


Pero, ¿y si lo miráramos desde el punto de vista positivo? Es una clave del pensamiento creativo: observar las cosas desde otros puntos de vista.

¿Y si la capacidad de reaccionar con los sentidos 'equivocados', es realmente una cualidad que nos hace apreciar las cosas de forma más holística y completa y evita prejuicios y malentendidos?


Y dando un paso más, si partimos de la base de que la creatividad es entrenable... ¿no ocurrirá lo mismo con la capacidad de reaccionar de manera sinestésica?


Propongo un ejercicio muy sencillo.

Creo que lo comprenderán más fácilmente personas de infancia preconstitucional o alumnos de entornos del estilo educativo Montesori o similar.

¿De qué color es el número 3?

Si tu respuesta ha sido verde, estás entre la gran mayoría que, además, piensa que el 5 es amarillo o rojo y que el 0 es blanco.

¿Has utilizado regletas alguna vez como las de la foto? Puede que esto te haya condicionado. O simplemente es que, el 3, es verde para la mente humana sinestésica.

Bien es cierto que cada cual tiene una percepción personal de las cosas, y por eso es muy difícil que todos coincidamos en el color de un número. Pero el simple hecho de que hayas pensado que un cierto número lo tienes relacionado de forma casi automática con un color concreto, nos da pie a pensar que todos tenemos algo de sinestésicos.

¡Cuántos olores o sabores producen reacciones corporales que tienen más que ver con el tacto!

¡Y cuántas veces nos resulta más fácil definir un sonido o una voz con adjetivos más propios de la vista, el gusto o el tacto. Y además, la referencia es un lugar común: Voces dulces, oscuras, duras, ásperas.

O, en sentido opuesto, colores chillones, sabores estruendosos o telas que no dicen nada...


En fin, tras mi 'breve' introducción, me gustaría plantearos hasta qué punto entrenar la sinestesia es algo que viene bien al entrenamiento creativo o, quizás, es que existen ya entrenamientos creativos que nos predisponen a sentir sinestesias.


Uno de los 'jueguercicios' más conocidos en el mundo de la creatividad, popularizado en la eclosión de los manuales de pensamiento divergente por Edward de Bono en su libro Creatividad: 62 ejercicios para desarrollar la mente, pero que no deja de ser el desarrollo de un juego lingüistico del libro de Gianni Rodari Gramática de la fantasía, son lo que Rodari llamó los binomios fantásticos y lo que de Bono luego presentó como asociaciones de palabras aleatorias.

Consiste simplemente en elegir dos palabras al azar, y construir una frase, un poema, un cuento o todo un tratado asociando ambos términos.

No es que sea la base del pensamiento creativo, pero es una de las herramientas más implicadas y reconocibles en la creatividad: la asociación de ideas no realizada hasta el momento.

Asociar dos palabra para un cuento, o dos ideas para una solución, o dos...

De hecho, en mis formaciones de empresa, me gusta poner como ejercicio a personas que vienen de proyectos empresariales distintos y no necesariamente del mismo ámbito, y proponerles que busquen un producto que sea la intersección, la colaboración o la asociación de sus dos proyectos. Ahora se llama sinergia. Pero no deja de ser una provocación creativa.


Si en creatividad, por tanto, nos encanta unir dos piezas que aparentemente no encajan, con pegamentos que, aparentemente no pegan, para lograr ideas inexploradas, distintas o, cuando menos, divergentes, ¿no deberíamos utilizar la sinestesia, como método de entrenamiento mental, para que nuestro cerebro esté acostumbrado a buscar uniones entre universos inconexos?

O visto desde el otro extremo, ¿a un pensamiento creativo, no le resulta más fácil y comprensible la mímesis de sensaciones de propuestas sensoriales cruzadas?


Bueno. Lo dejo para reflexionar y para practicar.

Probad a buscar esos cruces de sensaciones y posiblemente cada día lo sentiréis de forma más natural y automática.

Y lo que es mejor. Si vuestra capacidad de sinestesia está entrenada, vuestra mente creativa estará más predispuesta a ver la posibilidad de unir ideas inconexas, soluciones a problemas, y nuevas vías de escalada en paredes aparentemente inexpugnables.


¿Lo probamos?

¿Me contáis vuestras experiencias?


¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.


@fbercebal

@ñaqueeditora

@creatividad

@teatrodecreacion


viernes, 17 de julio de 2020

Web nueva


Esta semana es distinta.

No voy a hablar de empresas, O... sí!!!

No voy a hablar de equipos, o... sí!!!

No voy a hablar de Devising Theatre, o... sí!!!

No voy a hablar de provocación creativa, o... sí!!!

No voy a hablar de Drama, o... sí!!!

No voy a hablar de Pedagogía de la Expresión, o... sí!!!



Porque esta semana solo os quiero invitar a que paséis por la nueva página web de ÑAQUE.


Nuestra empresa, esa que lleva ya 25 años dando la lata para intentar motivar a las personas a que lean teatro y a que utilicen herramientas del teatro, la expresión y la creatividad para mejorar la educación, la empresa y el arte.

Un equipo reducido pero muy comprometido, que se rodea de equipos en cada proyecto, en cada libro, en cada propuesta, para sacar de cada uno lo mejor que tiene. María, Natalia, Fernando, Adriana, Juanma, Jesús...

Libros de Devising Theatre y la propia filosofía y técnica del Devising para desarrollar proyectos como ADOLESCER.

Libros que buscan la provocación creativa como Talento Rebelde, para que sigáis mejorando en vuestra vida y vuestro trabajo.

Drama en libros, en textos, en historias, en la propia pedagogía y en un buscador que desgrana toda esta librería por géneros, colecciones, e incluso pudiendo elegir el número de personajes de las obras.

Y Pedagogía de la Expresión como buque insignia de esta editorial que sigue creyendo en la labor que hace y en que esa labor tiene un sentido y un valor por el que merece la pena seguir peleando.


Solo quería invitaros a www.naque.es

A partir de ahí, seguiremos trabajando.


¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.




jueves, 4 de junio de 2020

¡Lo importante es hacer!



Esta es una de las últimas frases de mi primer libro publicado, 'Drama. Un estadio intermedio entre juego
y teatro.'

A priori nada tan sencillo y a la vez tan complicado. Hacer.

En el libro, esta frase trata de resumir la idea de que, por mucho que teoricemos, por mucho que nos lancemos a discusiones o razonamientos, nada acaba teniendo sus efectos si no se traduce en un hacer. Invito a dejar de leer y ponernos a hacer.

Traigo a este blog esta idea, que tiene 25 años y que aún defiendo sin ambages, a causa de un no tan nuevo disparador.

Mi 'hermano' Chris Baldwin, colgó hace un par de días en su Facebook, esta cita de Martin Luther King


“More and more I feel that the people of ill will have used time much more effectively than have the people of good will. We will have to repent in this generation not merely for the hateful words and actions of the bad people but for the appalling silence of the good people."

('Siento cada vez más que las personas de mala voluntad habrán utilizado su tiempo de forma mucho más efectiva que las de buena voluntad. Nos tendremos que arrepentir en esta generación no simplemente de las palabras y acciones de odio de la gente mala, sino del abrumador silencio de la gente buena.')

Martin Luther King.


Efectivamente, lo importante es HACER, no solo porque para llegar a un objetivo hay que subirse las mangas ('arremangarse' creo que se entiende mejor) y ponerse manos a la obra, sino porque la inacción provoca que las acciones que van en otra dirección o en dirección contraria, se magnifiquen o cobren más sentido.


Sabéis que este blog no es ni político, ni social, ni religioso, ni moral... Sin embargo sí persigue ideas importantes e interesantes para mejorar como educadores, artistas, emprendedores, trabajadores sociales...

Para ello muestro técnicas, ejercicios, juegos o reflexiones que se nutren del Teatro de Creación y otros ámbitos, con el fin de mejorar el trabajo por proyectos, el trabajo en equipo, y el desarrollo personal del individuo.


Hacer vs. Inacción.

Mejor hacer.


Esto no significa que cada uno, desde su individualidad intente cambiar el mundo.

Las técnicas del Teatro de Creación nos enseñan que cada uno debe dominar su ámbito al máximo y estar abierto a la escucha y a la colaboración con los demás.

En una producción musical, un guitarrista no tiene por qué ser el que más sepa de la mesa de sonido, pero el técnico de mesa podrá entablar diálogo con él para que, desde la perspectiva de su guitarra, la mezcla y el sonido suenen como a todo el equipo le gustaría que sonara.

En una empresa, el responsable de comunicación no tiene por qué conocer las vías de distribución y venta de un producto, pero el director comercial debe entablar un diálogo efectivo con comunicación para que los esfuerzos de ambas partes se conjuguen hacia el objetivo mayor.


Desde muy pequeño, he tenido vocaciones que, entre otras cosas, buscaban mejorar el mundo, la historia, el universo.

Luego maduré y pensé en acciones que pudieran mejorar mi país, o mi región (antes eran regiones...)

Poco a poco me di cuenta de que debía esforzarme por mejorar la educación, la universidad, la empresa...

Y finalmente la conclusión a la que he llegado tras unos decenios de madurez, es que lo importante es hacer pensando en los que tienes más cerca y en tus obligaciones más inmediatas.


Hacer para que los que tienes cercan sonrían.

Hacer para que los que dependen de ti, aprendan.

Hacer para que el entorno donde habitas siga siendo habitable.

Hacer para mejorar tu forma de ser, sentir y saber.

Hacer para Crear, Crecer y Creer.


No es que deje el resto para el 'efecto mariposa'. Pero y además, si todos mantuviéramos esas pequeñas máximas, otro gallo cantaría en una sociedad que se aprovecha de la inacción de los honrados, de los trabajadores, de los honestos, de los saludables, de los sonrientes, de los creativos, para campar a sus anchas.


Hoy, como veis, solo os pido eso.

Que dejéis de pensar y elucubrar y os dediquéis a hacer.


Y si alguno tiene alguna duda de cómo o qué hacer en este campo de la expresión y la creatividad aplicadas, que pregunte, provoque, plantee o haga algo para poder contestar en próximas entradas.

Os espero.

¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.







jueves, 28 de mayo de 2020

La teoría de la margarita

Sí, no, sí, no, sí, no, sí…

Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere…

Hablo de las margaritas o no hablo de las margaritas…

 

Una persona de entre vosotras, apuntó en un comentario de una de las entregas anteriores, que las decisiones del proceso creativo, a veces, se dejaban al albur de la teoría de las margaritas.

Yo diría algo más.

Más que las margaritas, se dejan al azar.

Aunque habría que preguntarse si, en la toma de decisiones, puede existir el auténtico azar…

 

Realmente no es otra cosa que utilizar un método que parece eximirnos de responsabilidad, de tal forma que, si sale bien, todos contentos, y si sale mal, siempre podemos sacar a relucir la frase tan manchega de ‘¡No estaba de Dios!’

 

No voy a darle muchas vueltas a las margaritas en sí porque, quien haya observado un poco, o haya leído al respecto, o haya ‘despetalado’, que no deshojado unas cuantas margaritas, sabrá que, salvo ejemplares con 34 pétalos, que son ejemplares no demasiado habituales, el resto tienen normalmente número impar de pétalos (13 o 21) Fibonacci dixit.

Sí, las margaritas más habituales tienen 13 pétalos, con lo cual, ante una duda de dos opciones, aquella con la que empecemos será la que salga al arrancar, o contar, el último pétalo.

Algunos un poco frikis, conociendo esta realidad, hemos deshojado margaritas en dos fases. Primero, quitábamos de un tirón un grupo de pétalos a ciegas, para no saber los que habíamos quitado, y luego seguíamos uno a uno, para dar cabida al auténtico azar.

Porque realmente, lo que buscamos con las margaritas es la intervención del azar.

 

Pero lo que trae una margarita al frente de este blog, aparte de ser una de las flores que más me gustan, es la simbología de no responsabilizarse de las decisiones.

 

Sí, elegir por azar, o sin justificar una decisión, no es otra cosa que intentar escurrir el bulto en la toma de decisiones.

Y aquí entro de lleno en las estructuras organizativas a la hora de trabajar.

 

En una estructura clásica, piramidal, donde las últimas decisiones las toma un responsable que se sitúa por encima de un grupo, en forma de nebulosa o de pirámide, este tiene la obligación de elegir, no precisamente con una margarita, qué campaña de promoción utilizar; de qué color pintar un espacio; en qué empresas invertir los fondos; qué libro de texto poner como obligatorio para el alumnado…

Este responsable, si es bueno en su trabajo, es porque siempre ha tenido cuidado de no tomar decisiones con margaritas, sino sopesando toda la información que hay alrededor.

¡Ojo! Lo hace así porque hay un objetivo concreto que conseguir. Vender más y mejor. Hacer más agradable y relajante un espacio. Conseguir más beneficios de inversión. Lograr que los alumnos tengan una herramienta útil y favorecedora del aprendizaje.

 

Y hago hincapié en este ‘¡ojo!’, porque también existe la posibilidad de que no exista un objetivo concreto a la hora de tomar una decisión y entonces, el azar, sea un buen aliado. O que el objetivo no varíe en función de la toma de decisiones.

Como, por ejemplo, repartir tres gorros de piscina de tres colores distintos entre tres novatos de la natación el primer día de cursillo. Elige un número del uno al tres. El azar repartirá los colores. Aunque es muy posible que intervenga la decisión personal y alguien ofrezca cambiar su color por el de otro, porque le gusta más o le hace los dedos de los pies más pequeños.

Sin embargo, el objetivo de que los tres lleven gorro de baño y se les pueda distinguir por los colores, seguirá a salvo.

 

Volviendo al responsable de la decisión en una estructura piramidal, no solo se juega el buen resultado de su decisión, sino su puesto en la estructura. Una buena decisión puede hacerle subir escalones, y una mala puede hacer que otros le sustituyan.

 

Pero y además, ya sabéis que llevo años defendiendo la estructura horizontal de las organizaciones.

Y no hablo de una estructura grupal en la que todos decidimos entre todos. Eso es una ameba sin estructura que diluye las responsabilidades, los objetivos y hasta los resultados, en función de cómo se adapte la ameba al éxito o al fracaso. ¡Aquí sí que entra el azar!

Si hay éxito, somos un grupo majísimo. Si no lo hay, nadie se siente responsable.

 

Hablo de una estructura horizontal auténtica. La propia del Teatro de Creación aplicado. Donde cada pieza tiene un fragmento de responsabilidad, un elemento estructural que puede consolidar o hacer temblar el bloque en su conjunto.

Aquí, si realmente perseguimos un objetivo del que tenemos que conseguir su máxima eficiencia y éxito, no vamos a utilizar la margarita. Vamos a utilizar la información y las propias decisiones de cada miembro del equipo en su ámbito.

Y aunque a veces haya decisiones que parezcan arbitrarias, en un buen proceso de Devising, cada bifurcación, cada recodo, cada ida y vuelta, cada ‘¡O… No!’, debe estar fundamentado en toma de decisiones lo más objetivas posibles.

 

En este formato, también te juegas el puesto, porque si tus decisiones hacen tambalearse el barco, no dejas de ser una pieza sustituible. Sin embargo, la ventaja es que, al ser un trabajo en auténtico equipo, si uno de los engranajes falla, la fuerza del resto de engranajes puede mantener el barco a flote mientras se modifica, reconduce o sustituye una de las piezas.

No es una decisión unitaria que decide por todos. Son todos los que hacen que el responsable final, tome la decisión.

 

Este último responsable será el fulcro que sea capaz de dirigir este barco horizontal, para que las decisiones dejen el menor resquicio al azar…


Aunque a veces, un buen fulcro, buscará el azar para sorprender, provocar, modificar y buscar caminos que enriquezcan, precisamente, el pensamiento creativo de cada miembro del equipo y del equipo como máquina a engrasar…

Pero eso es otra historia de la que hablaremos en otro momento.

 

Os lanzo, antes de despedirme, un pequeño ejercicio de memoria y análisis.

Quiero que penséis cuándo fue la última vez que tomasteis una decisión apoyados en el azar. Y quiero que lo analicéis bien, porque, ya adelanto, que más de uno se dará cuenta de que, aquello que elija pensando que fue el azar, cuando lo analice, se dará cuenta de que ese aparente albur no era sino la consecuencia de microdecisiones muy pensadas.

 

Ahí lo dejo.

 

Os espero.

¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.


domingo, 5 de abril de 2020

La curva de la competencia



Con mis últimas entradas, y para poder explicar lo que proponía de trabajar la creatividad, he recuperado la explicación de la Curva de la Competencia. En mis clases de Deontología, y en sesiones de creatividad para docentes y empresas, les suelo mostrar este diagrama.

Es el gráfico que aparece como imagen en esta entrada del blog, y que es una versión de la explicación que Carlos Luna #carlosluna nos enseñó en una formación de Fundación Botín #fundaciónbotin.

En ella les explico que uno no puede desarrollar una habilidad, una aptitud, una competencia, si no es consciente de que no la tiene desarrollada.

Es decir, si no conoces que existe la lengua Piraha, no es posible intentar aprenderla.
En el instante en que eres consciente de que ese saber existe y tú no lo tienes desarrollado, surge el momento clave.
Es una cuestión personal.
Es tomar la decisión de aprender la lengua, o no.
Y, a partir de ahí, eres tú y la forma en que intentas desarrollar esta capacidad lo que determina si la desarrollarás de forma consciente, o no.


En el pequeño esquema estos puntos clave se marcan con

N.N. No sabes que no sabes. Estás en la parte subconsciente de tu aprendizaje. Cuando aún no eres consciente de tu ignorancia. Lo que Carlos denomina un incompetente inconsciente.

S.N. Sabes que no sabes. Es el punto crucial, cuando descubres que 200 personas en lo más profundo del Amazonas hablan Piraha, y tienes que tomar la decisión, ahora ya en tu nivel consciente de aprendizaje, de si quieres desarrollar esa capacidad lingüística, o no.

S.S. Si decidiste que querías aprender, con gran esfuerzo dedicación y esa flecha roja del centro, llegas a este punto donde sabes que sabes de forma consciente.

N.S. Finalmente, tras mucha repetición y trabajo, puedes llegar a tener esta capacidad sin estar en el nivel de consciencia, con lo que podrías hablar Piraha sin necesidad de concentrarte ni pensarlo, sino de forma inconsciente, como hablas tu idioma materno.


Traslademos esto al pensamiento y la acción creativa, partiendo del principio que llevo defendiendo desde el principio de este blog, y no hablo de las entradas de 2020, sino desde que empecé a escribirlo hace ahora 8 años, el 31 de marzo de 2012: La creatividad es una capacidad entrenable.

Hay personas que, directamente, piensan que no son creativas, o que no pueden serlo.
Están en la N.N. No son conscientes de que exista una realidad llamada Creatividad, que tienes desarrolladas más de 200 personas del Amazonas profundo. O, al menos, creen que eso no es para ellas.

De repente un día, por azar, por ósmosis, o por asistencia a un curso o la presencia de un docente o un amigo que les provoca esa capacidad del pensamiento que es la creativa, se dan cuenta de que pueden serlo, y dan el salto a la S.N.
Ahora ya es una decisión personal. ¿Quiero desarrollar mi creatividad? ¿O me enroco en la idea de que eso no está hecho para mí y decido no avanzar por la flecha roja?

Si deciden dar el paso, les costará mucho esfuerzo, repetición, éxito/fracaso, llegar a un punto como el S.S.

Y aquí está la clave. Hay personas con capacidad y pensamiento creativo muy poco desarrollado y otras que sí se ven con altas capacidades creativas que tienen un punto en común en su forma de pensar.
Opinan que llegar al punto N.S. en creatividad es innato y no se puede entrenar.
Es decir, o naces creativo o no puedes llegar a serlo.

Por tanto, las primeras ven imposible llegar a ese punto de ser creativos de forma inconsciente.

Por la misma regla de tres, las segundas, creen que al haber ‘nacido’ con estas capacidades, estarán ahí ‘eis tous aeonas ton aeonon’ o ‘in secula seculorum’.

Craso error en ambos casos, bajo mi modesta opinión.

Los unos, porque si se empeñan, la creatividad, como cualquier otra capacidad humana, puede aprenderse y desarrollarse.

Los otros, porque si piensan que, sin ningún esfuerzo, esa capacidad va a estar ahí para siempre, sin inmutarse y en plenitud de facultades, se acabarán llevando un chasco más tarde o más temprano.


Y es aquí donde entra esa flechita roja que parece no decir nada sino tan solo indicar la dirección del progreso.

A este tamaño no se descubre la palabra que lleva en su interior, pero y además, más de uno, conociéndome, ya habrá descubierto.

Sí, no es otra que… ENTRENAMIENTO.

Este concepto puede llevar a un ignorante a ser sabio, o a un pretendido sabio, sin ejercitarlo, a la más completa de las ignorancias.


De este concepto del entrenamiento en creatividad y su importancia, os seguiré hablando en el próximo post.

¡Gracias por seguir!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.


martes, 28 de abril de 2015

Y si resulta que...???



Y si resulta que…???



La foto la hice yo… La interrogación con las sillas, la hizo…


Educación

¿Y si resulta que lo que le estamos exigiendo y echamos en falta en nuestros alumnos, es lo mismo que se le podría exigir a gran parte del profesorado del sistema educativo?
‘Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo, no tienen compromiso con nada ni con nadie.’
En mi reciente experiencia de formación de formadores, he corroborado desgraciadamente lo que llevo experimentando a lo largo de los años.
En una gran mayoría, el profesorado de todos los niveles, reglado y no reglado que asiste a formación o reciclaje, adopta una actitud similar a la que recriminan a sus alumnos: Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo y no tienen compromiso con nada ni con nadie.

Empresa

¿Y si resulta que lo que, con toda razón, criticamos de la administración por el comportamiento de algunos responsables, es lo mismo que hacemos desde la iniciativa privada?
‘Se aprovechan de los demás, intentan por todos los medios estafarnos, alguien debería escarmentarlos.’
En mi experiencia como empresario, consumidor y formador en el ámbito empresarial, una de las cuestiones aparentemente básicas parece ser, cómo pagar menos impuestos, qué margen hay para trabajar sin declarar, en ‘B’, cómo hacer compatibles las ayudas con los ingresos…
En definitiva, hay un intento de una parte de la empresa que se aprovecha de los demás, intenta por todos los medios estafarnos y alguien debería escarmentarlos.

Arte

¿Y si resulta que lo que criticamos que no hacen el resto de compañías, artistas, productoras, asociaciones y colectivos artísticos y culturales, es lo que  nosotros deberíamos o podríamos hacer para destacar o mejorar nuestros proyectos?
‘No hay nada nuevo ni creativo. No hay riesgo. Solo quieren vivir de la subvención.’
Muchas son las compañías, los artistas de toda índole, registro y disciplina, los proyectos culturales y creativos que se quejan amargamente de que no hay ayudas, de que el estado debería subvencionar esto y lo otro, de que no se apoya la creatividad en este país, de que así nos va…
Todo esto deriva en la necesidad de ‘ser comerciales’ para poder subsistir, y se ‘ven obligados’ a no plantear nada nuevo ni creativo, sin riesgo, e intentar vivir de la escasa subvención.


Pero y además, no puedo quedarme en esto, no soy así, sabéis que soy optimistoide… Por eso…

Me he cruzado y conozco profesorado de todo nivel y responsabilidad que viven por y para la educación, por y para cada alumno, por y para sus compañeros, intentando hacer de esta educación la mejor educación del mundo que no envidia, os lo aseguro, a la marca Finlandia, superándola con creces y logrando una mejor educación por y para todos.

Me he cruzado y conozco empresarios, autónomos, proyectos… que pelean por su idea de negocio, por sus productos, por sus clientes y por hacer de la figura del empresario y del trabajador algo no solo digno, sino digno de elogio, que apueste por la mejora de las estructuras y el bienestar de todos gracias al esfuerzo propio y de los que tiene alrededor impregnados de su pasión.

Me he cruzado y conozco artistas, colectivos, asociaciones y empresas culturales y creativas que arriesgan, crean, buscan, intentan y logran llegar a cotas de calidad, creación y creatividad que hacen llorar, reír, emocionar y generar, sobre todo, un arte sobre la que edificar el futuro de un colectivo. El que les rodea y el que parece lejano actuando de espectador o espectactor.


Me he cruzado, en definitiva, con personas maravillosas con mayúsculas.

Y gracias a ellas, a sus ideas, a su energía, a sus impulsos, a sus sueños, a sus palabras, a sus miradas, a sus sonrisas…

Podemos hacer que la educación, la empresa y el arte, conformen la auténtica CULTURA con mayúsculas de una sociedad que necesita un nuevo ‘Y… si’


Y si resulta que fuéramos capaces de cambiarlo todo, cambiando, sencillamente, lo que tenemos alrededor, nuestra actitud, nuestro compromiso, nuestra realidad…???


Y si resulta que, sencillamente, fuéramos sinceros con nosotros mismos y asumiéramos en qué lado estamos o qué ideas nos movilizan…???


Y si resulta que, siendo optimistoides, estuviéramos convencidos de que un pensamiento diferente, divergente, divertido, creativo, creador, y en crecimiento constante, puede abrir todas las puertas que necesitemos o queramos abrir...???


Y si resulta que lo que sueñas con que algún día se haga realidad, está más cerca de lo que crees y basta con dar un paso y luchar por ello para que el Universo conspire a tu favor???


Y si resulta que no nos cansamos!!!???


Y si resulta que sigo ahquí… SIEMPRE???


GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HE CRUZADO, ME CRUZO Y ME SEGUIRÉ CRUZANDO, QUE HACEN DE MI VIDA UN 'Y SI...'

Espero vuestras opiniones…

Y no me canso.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Y si resulta que… Os espero…???




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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