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Mostrando entradas con la etiqueta Expresión y Teatro en ámbito educativo · Expression and Theatre in Education. Mostrar todas las entradas
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jueves, 4 de junio de 2020

¡Lo importante es hacer!



Esta es una de las últimas frases de mi primer libro publicado, 'Drama. Un estadio intermedio entre juego
y teatro.'

A priori nada tan sencillo y a la vez tan complicado. Hacer.

En el libro, esta frase trata de resumir la idea de que, por mucho que teoricemos, por mucho que nos lancemos a discusiones o razonamientos, nada acaba teniendo sus efectos si no se traduce en un hacer. Invito a dejar de leer y ponernos a hacer.

Traigo a este blog esta idea, que tiene 25 años y que aún defiendo sin ambages, a causa de un no tan nuevo disparador.

Mi 'hermano' Chris Baldwin, colgó hace un par de días en su Facebook, esta cita de Martin Luther King


“More and more I feel that the people of ill will have used time much more effectively than have the people of good will. We will have to repent in this generation not merely for the hateful words and actions of the bad people but for the appalling silence of the good people."

('Siento cada vez más que las personas de mala voluntad habrán utilizado su tiempo de forma mucho más efectiva que las de buena voluntad. Nos tendremos que arrepentir en esta generación no simplemente de las palabras y acciones de odio de la gente mala, sino del abrumador silencio de la gente buena.')

Martin Luther King.


Efectivamente, lo importante es HACER, no solo porque para llegar a un objetivo hay que subirse las mangas ('arremangarse' creo que se entiende mejor) y ponerse manos a la obra, sino porque la inacción provoca que las acciones que van en otra dirección o en dirección contraria, se magnifiquen o cobren más sentido.


Sabéis que este blog no es ni político, ni social, ni religioso, ni moral... Sin embargo sí persigue ideas importantes e interesantes para mejorar como educadores, artistas, emprendedores, trabajadores sociales...

Para ello muestro técnicas, ejercicios, juegos o reflexiones que se nutren del Teatro de Creación y otros ámbitos, con el fin de mejorar el trabajo por proyectos, el trabajo en equipo, y el desarrollo personal del individuo.


Hacer vs. Inacción.

Mejor hacer.


Esto no significa que cada uno, desde su individualidad intente cambiar el mundo.

Las técnicas del Teatro de Creación nos enseñan que cada uno debe dominar su ámbito al máximo y estar abierto a la escucha y a la colaboración con los demás.

En una producción musical, un guitarrista no tiene por qué ser el que más sepa de la mesa de sonido, pero el técnico de mesa podrá entablar diálogo con él para que, desde la perspectiva de su guitarra, la mezcla y el sonido suenen como a todo el equipo le gustaría que sonara.

En una empresa, el responsable de comunicación no tiene por qué conocer las vías de distribución y venta de un producto, pero el director comercial debe entablar un diálogo efectivo con comunicación para que los esfuerzos de ambas partes se conjuguen hacia el objetivo mayor.


Desde muy pequeño, he tenido vocaciones que, entre otras cosas, buscaban mejorar el mundo, la historia, el universo.

Luego maduré y pensé en acciones que pudieran mejorar mi país, o mi región (antes eran regiones...)

Poco a poco me di cuenta de que debía esforzarme por mejorar la educación, la universidad, la empresa...

Y finalmente la conclusión a la que he llegado tras unos decenios de madurez, es que lo importante es hacer pensando en los que tienes más cerca y en tus obligaciones más inmediatas.


Hacer para que los que tienes cercan sonrían.

Hacer para que los que dependen de ti, aprendan.

Hacer para que el entorno donde habitas siga siendo habitable.

Hacer para mejorar tu forma de ser, sentir y saber.

Hacer para Crear, Crecer y Creer.


No es que deje el resto para el 'efecto mariposa'. Pero y además, si todos mantuviéramos esas pequeñas máximas, otro gallo cantaría en una sociedad que se aprovecha de la inacción de los honrados, de los trabajadores, de los honestos, de los saludables, de los sonrientes, de los creativos, para campar a sus anchas.


Hoy, como veis, solo os pido eso.

Que dejéis de pensar y elucubrar y os dediquéis a hacer.


Y si alguno tiene alguna duda de cómo o qué hacer en este campo de la expresión y la creatividad aplicadas, que pregunte, provoque, plantee o haga algo para poder contestar en próximas entradas.

Os espero.

¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.







domingo, 24 de abril de 2016

El teatro, una herramienta educativa... O... no!!!

El teatro, una herramienta educativa... O... no!!!

¡¡¡Estas herramientas sé que son educativas!!!

Para poder afirmar que el Teatro es una herramienta educativa, deberíamos concretar primero los términos de la afirmación.

¿Qué es educativo y qué es una herramienta?
El Teatro puede llegar a ser una poderosa herramienta educativa si se utiliza como tal y con tal fin.

Hace poco, en el Curso de Pedagogía Aplicada a las Artes Escénicas que imparto en el Aula de las Artes de la Universidad Carlos III de Madrid, planteaba a mis alumnos, todos ellos responsables de grupos de jóvenes que practican las artes escénicas bajo su tutela, que seleccionaran cuáles eran sus prioridades de entre casi una veintena de palabras y que trataran de reducirlas a una, su máxima prioridad.
Como suelo plantear, no pretendo juzgar en función de las respuestas, pero sí hacer hincapié en que cada uno ha de responsabilizarse de su elección y ser consecuente.
'Lo artístico', 'Preprofesionalidad', 'Excelencia', 'Competir', estaban en el mismo grupo de palabras que 'Que se les oiga', 'Lenguajes técnicos', 'El texto', 'Claridad' o que 'Compromiso', 'Crecer', 'Educación', 'Compartir'.
Dependiendo de la prioridad de cada responsable, que a veces coincide y a veces no con la prioridad de sus jóvenes e incluso con las del entorno en el que desarrolla la actividad, estaremos ante una herramienta educativa, o estaremos ante... otra cosa.

Una herramienta no puede ser un fin en si mismo. No podemos plantearnos el teatro en educación si el único o primordial fin es hacer teatro y hacerlo de la manera más precisa a como lo haría un grupo profesional. Eso ya no es una herramienta educativa. Es un programa formativo donde, a veces con notas y a veces sin ellas, lo que se busca es la perfección en la ejecución de un arte que, los profesionales, desarrollan a lo largo de mucho más tiempo que un curso escolar.
Si el teatro es una herramienta y lo que buscamos es educar, busquemos en esta práctica lo que tiene de educativo. El compartir. El colaborar. El crecer. El mejorar las capacidades comunicativas, verbales, no verbales, escritas, el trabajo en equipo, la responsabilidad, el compromiso, la capacidad de concentración, la búsqueda de su propia personalidad, la desinhibición, el gusto por el arte y lo artístico, la capacidad crítica...
Incluso ahora que tanto se habla de la educación emocional, llevo muchos años en estos ámbitos, y no he encontrado mejor herramienta que el teatro, cuando lo usamos como herramienta y no como fin, para desarrollar, mejorar y fortalecer nuestra educación emocional. La empatía, la asertividad negativa, la creatividad, la escucha activa...

Sin embargo, la búsqueda del premio, del éxito, del aplauso por la excelencia de lo conseguido, el ensayo frustrante preprofesional, la competencia entre iguales... elementos que muchas veces se anteponen cuando el teatro se abre camino en las aulas, tienen sus propios objetivos, muy loables y definidos y perfectamente asumibles si el colectivo conoce y asume de antemano como propio ese objetivo y es consensuado por todos: responsable, grupo de jóvenes y entorno en el que se desarrolla.
Lo que sucede es que, en ese caso, el teatro, en entorno educativo, será otra cosa...
Pero ya no estaremos ante lo que creo que puede llegar a ser, sinceramente, la mejor y más potente herramienta educativa sin necesidad de TICs, ni Apps, ni medios técnicos profesionales, ni teatros con torreón de tramoya, ni cosas parecidas.

Alguna vez ya dije que el teatro es el único arte cuya materia prima es el ser humano.
En el entorno educativo, esta herramienta es dúctil, maleable, complicada, maravillosa, difícil, sorprendente... Es un joven, un adolescente, un niño...
Tan asombrosamente maleable para bien, como para mal.
Tan fácilmente motivable con el teatro, como frustrable.
Tan intensamente emocionable en lo positivo, como generador de pensamientos negativos.

Por eso, aprovechemos lo que tiene de educativo el teatro y, si alguien quiere dedicarse a ello artísticamente, que lo decida él, conociendo los peligros de la cara oculta de una actividad que puede hacer, como le ocurrió a una alumna de un taller universitario que dirigí hace ya años, que al ser calificada por su anterior profesor de teatro como alguien que 'con esa voz no vas a llegar nunca a nada en esto del teatro', no se volvió a acercar al teatro durante años, hasta que, en nuestro taller, no solo trabajó la voz sino que consiguió ser locutora de radio, aunque no actriz porque no era lo que pretendía.

Por favor, no empujemos desde voces autorizadas, instituciones y organizaciones con capacidad de llegar a estos colectivos que utilizan el teatro en entornos educativos, a destacar por la excelencia, la productividad, lo perfecto... Sino por lo humano, lo generoso, el compartir...
¡¡¡En definitiva, utilicemos el teatro como herramienta educativa para formar personas maravillosas!!!

No obstante, y a pesar de hacerme un poco largo esta vez, me gustaría centrarme en tres aspectos que me parecen relevantes y que hacen ver, de forma clara y evidente, lo positivo que tiene el uso de prácticas, experiencias y herramientas teatrales en el ámbito educativo, y no solo...

Potenciación de la creatividad y de la educación emocional.
El teatro, bien aplicado, es una potentísima herramienta en la educación creativa y emocional. Esto que tan de moda se está poniendo en la educación últimamente, -yo mismo imparto módulos de Creatividad en el programa de Educación Responsable de Fundación Botín-, lo llevan desarrollando las empresas ya desde hace años. La escucha activa, el nuevo liderazgo, la empatía, el equipo...
De hecho, cualquier artista de cualquier área que haya tenido experiencia teatral, tiene una capacidad de crítica, análisis, compromiso, colaboración... que en otras áreas no son tan sencillos de lograr.
E insisto en el uso ADECUADO del teatro.

Conciencia de Equipo, colaboración, compromiso.
En una época en la que la competitividad y el logro personal despuntan sobre cualquier otra cosa, el teatro hace hincapié en entornos educativos, pero también en empresariales, sociales y artísticos, que lo que se logra es una labor de conjunto, de equipo, basada en el compromiso, la labor de colaboración y la aportación de lo que cada uno mejor o más a gusto sabe hacer.
Incluso en ámbitos de formación profesional me gustaría poner un ejemplo de cómo el teatro y sus artes afines logran esa conciencia de equipo.
Hace poco, asistí a la muestra final del curso de larga duración del Centro de Tecnología del Espectáculo, del INAEM en Madrid.
Estuve un rato contemplando la labor de utilería, maquillaje y caracterización, vestuario, iluminación y sonido, conglomeradas en un espectáculo asombroso e incansable.
Al lado de la responsable de gestión y producción del evento, le dije. Enhorabuena, lo has hecho maravillosamente bien. Y automáticamente me contestó. No he sido yo. Ha sido el equipo. Más de 70 personas hay ahí detrás ahora mismo para que todo salga bien.
Y entonces me corregí y le di la enhorabuena a ella y a todo el equipo,

Crecer
Por último, en cualquier ámbito, el teatro te hacer crecer como persona, hacia dentro, pues se trabajan y potencian cualidades de observación, escucha, reflexión, imaginación, creatividad, fantasía... Y hacia fuera, pues cuando uno trabaja en equipo para realizar una creación, crece con todo lo que aprende y desarrolla gracias a los que le rodean.
Y no es solo la suma de lo que aporta cada uno, sino lo que aporta el grupo como grupo que, individualmente es imposible de experimentar y que tanto para una organización, como para un colectivo social como para un equipo artístico, es no ya fundamental, sino una experiencia inolvidable.

Y teniendo en cuenta todo lo anterior, me gustaría recordar dos... ¡No! No las llamaré anécdotas porque significaría que es algo inusual, puntual y llamativo por lo único.
Lo llamaré una de tantas veces en las que el teatro en educación mostró su poder.

Un alumno en 3º de la ESO podía optar por Francés, Informática o Teatro. Y éste, conocido miembro de la comunidad educativa, etiquetado como asocial, cuasi violento y por supuesto, con un futuro desdibujado y casi desechable por la comunidad educativa, eligió Informática.
En un solo trimestre, había provocado tantas incomodidades, y problemas a su profesora y entorno que se decidió 'castigarle' con cambiarle de optativa y pasarlo a Teatro. En parte por la magia de esta disciplina, en parte, mucha parte, por el buen hacer de un amigo ya retirado de la enseñanza, se convirtió en un colaborador nato, en un silencioso y ordenado organizador, en un alumno ejemplar, y en un ejemplo de lo que el teatro podía transformar.
Solo dos trimestres después, al cruzarse a su ex-profesora de informática por el pasillo, la miró, no sin el agobio natural de la profesora al ver su mirada y le dijo... '¡GRACIAS!'

En otra ocasión, un alumno nuevo en su centro, que desde el primer momento hizo ver su carácter reacio a toda actividad en grupo, con graves problemas de comunicación y con una personalidad absolutamente negativista, incluso con aspectos que, de ser diagnosticados podrían rozar el Síndrome de Asperger, asistió a la representación de sus compañeros del grupo del teatro del centro.
De nuevo, por mor de la magia del teatro y por las maravillosas manos y planteamientos de la profesora que dirige el grupo, este niño vio algo en aquello que le impulsó a lo que nunca antes había hecho. Paró a esta profesora por el pasillo y le preguntó si podría apuntarse al grupo.
En muchas otras ocasiones, el responsable del grupo habría dicho algo como que ya está el curso muy avanzado y no es el momento, o que tendríamos que verlo para el curso próximo, o cualquier excusa con tal de no tener a ese 'elemento' incrustado entre sus jóvenes artistas. Sin embargo, esta profesora a la que admiro, le miró, sonrió y le dijo... 'Pues ya estás apuntado'.
Sorprendido, acudió puntual a la siguiente cita de ensayos que, entre otras cosas, se utilizó para integrar al nuevo elemento al grupo.
Su despedida ese día, mirando al infinito como suele hablar fue: 'Me lo he pasado muy bien. Ha sido muy interesante. Y espero hacer muchas cosas aquí.'
¡¡¡Es la magia del teatro... y sobre todo, de quienes buscan en el teatro en educación las prioridades que merece el arte de Talía!!!

Por todo esto hago un llamamiento que a priori puede parecer contraproducente o engañoso.
A todos aquellos que somos consideradas voces autorizadas; a las instituciones que generan actividades que tienen que ver con teatro, su formación o su exhibición; a colectivos que pretenden, desean y se esfuerzan por darle valor educativo a este nuestro arte dramático; a profesores, padres y alumnos que han disfrutado y disfrutan del teatro como herramienta educativa...

No pidamos que el teatro sea obligatorio en educación.
Defendamos lo que todos ellos defendieron en la Inglaterra de la Dama de Hierro cuando el Drama desapareció como asignatura obligatoria en los curricula de las enseñanzas obligatorias.

Demostramos que es necesario.
Ese es el objetivo. Hacer consciente a toda la comunidad educativa de que el Teatro, el Drama en entorno educativo no es positivo, interesante, curioso, divertido, emocionante, creativo, educativo en si mismo...

¡¡¡El objetivo es hacer consciente a toda la comunidad educativa de que el teatro en entorno educativo es NECESARIO!!!

Y… ya!!!


No me canso... Sobre todo gracias a algunos que demostráis día a día que el teatro es necesario.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

Y a algunos os seguiré persiguiendo, apoyando, alentando, aplaudiendo y agradeciendo todo lo que hacéis.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

viernes, 15 de mayo de 2015

El foco



El foco

¿Queremos soportar el foco? ¿Sabemos cómo controlarlo? ¿Lo tenemos siquiera en cuenta?


¡Y de repente, después de años y años hablando sobre este aspecto de la expresión, de la enseñanza, de la vida, alguien que se interesa por leer mi blog se da cuenta de que nunca he hablado en este vuestro blog de…

            EL FOCO!!!

Para quien ya sepa de esto, no tengáis miedo, no voy a repetirme más, dando vueltas a lo que es, lo que deja de ser y para qué sirve el concepto de FOCO.
Aunque no dejaré de recordar u poquito.
Pero quiero centrarme en las consecuencias que ha acarreado el hecho de que en nuestra educación nunca se haya dado la importancia debida a este concepto.

Resumiendo mucho recordaremos que el foco es la intensidad con que cada individuo de un grupo recibe la atención del resto o de, incluso, un grupo externo.
El foco puede ser ajeno; totalmente diluido porque estemos en una masa; compartido con otros individuos, objetos o acciones; trasladado porque la atención pase de personas a personas o acciones u objetos; medio, porque solo compartamos ese foco con pocos elementos más; o intenso, en el momento en que somos la única persona a la que atienden todos los demás.
Si ese foco lo recibimos desde personas a las que no controlamos visualmente, nos encontramos con el foco más fuerte que podemos tener. Una persona en el centro de un círculo que no puede ver a todos a la vez, o cegada por focos ante una audiencia o en un espectáculo donde todos le ven pero no ve a nadie.

Una persona andando por la calle normalmente, en una ciudad cosmopolita como Madrid, Barcelona o Londres, se cruza con cientos y miles de personas al día que reciben el mismo foco que uno mismo al andar…. Casi ninguno.
Solo aquellas personas que deciden, por su vestimenta, sus peinados, sus accesorios… buscar un foco de atención, serán las merecedoras de él. Si bien estaréis de acuerdo conmigo que, en estas ciudades, cada día es más difícil llamar la atención porque uno está acostumbrado a ver y oír de todo…
Trasladando el mismo ejemplo a un pueblecito manchego de 2 o 3 mil habitantes, andar por la calle supone un ritual de saludos, encuentros, cruces… Vamos con el foco puesto con mucha más intensidad que en una ciudad y lo asumimos como necesario o, al menos, inevitable.
También sucede que, en culturas con más restricciones en cuanto a la vestimenta o el comportamiento público, ser el portador del foco por la calle es tan fácil o tan difícil como, seguir o no seguir la norma de los atuendos…

Con estos ejemplos damos claramente luz al hecho de que el foco se intensifica en grupos más pequeños y se diluye en los grandes y, se intensifica en los monocromos y se diluye en los llenos de diversidad…

Curiosamente, nos volvemos a dar la razón a la hora de hacer un paralelismo entre la necesidad de controlar y dominar el foco con el hecho de incrementar el pensamiento creativo y divergente.
En un grupo con pobreza en su variedad y en su pensamiento creativo, el foco no puede evolucionar, lo que hace estancarse al grupo tanto en su capacidad expresiva y creativa como en su miedo a ser considerado el punto de atención.
Nadie quiere destacar, porque destacar ‘es raro’, ‘me crea problemas’, ‘me hace distinto’
Sin embargo, un grupo en el que potenciemos la creatividad y la expresividad, se hace más variado y con mayor potencialidad para manejar el foco desde situaciones muy poco intensas hasta otras de mayor intensidad, en función de si nuestra capacidad creativa se equipara con la de todos en una especie de ciudad cosmopolita, o si en momentos determinado dejamos a unos que destaquen sobre otros en un intento de volver al pueblo pequeño pero rico en cultura y en el conocernos todos…
No me importa destacar en un grupo en el que todos destacamos de tal manera que ninguno destaca. Nadie somos raros porque todos somos raros. Nadie es distinto, porque todos somos distintos y nos gusta que cada uno seamos como somos.

Diréis que vaya cacao mental para hablar del foco y que aún no he ido al tema.

¿Qué consecuencias tiene para nuestra educación el hecho de que, de forma generalizada, nunca hayamos tenido en cuenta esta variable?
En primer lugar, por lo que respecta a la figura del docente, ha costado mucho tiempo llegar a pensar que el docente, en algunos momentos y aspectos de la docencia, puede llegar a hacer sentir a los alumnos que él es un igual y, por tanto, accesible.
La no consciencia del manejo del foco nos ha dado un discurso monopolar en el que los que defienden la ‘autoridad’ como característica fundamental del profesor, huyen del mal llamado ‘compadreo’ y, viceversa, los que defienden la figura del profesor como la de un compañero de viaje en el aprendizaje de los alumnos, denostan cualquier tipo de figura autoritaria en el aula.
Si hubiéramos considerado en algún momento el Foco y su utilización consciente y controlada, podríamos compatibilizar los dos perfiles, siendo autoritarios o autoridad cuando es menester y cuando el foco lo adoptamos como propio y unilateral, hasta el extremo opuesto de situaciones en las que diluimos nuestro foco entre ‘la masa’ del grupo para darles todo el protagonismo a ellos, sus ideas y sus propuestas.

Y esta era la parte fácil.
¿Qué me decís de cómo afecta a la educación y al desarrollo evolutivo de un alumno dentro de un grupo, el  descontrol habitual que tenemos de cómo afecta el foco a su protagonismo deseado o no deseado en el grupo?
Y aquí me voy a parar para que vosotros hagáis comentarios.
Sólo diré… Pensad si los rasgos que voy a enumerar, podrían haberse visto afectados por no ser conscientes del mal uso del foco que se establece en educación habitualmente. Y fijaros que digo ‘verse afectados’ y no que sean causa directa y única:
Bulling, TDH o similares, liderazgos extremos, rechazo escolar, aburrimiento en clase, fracaso escolar, autoaislamiento, nerviosismo en el aula, miedo a salir a la pizarra, a los exámenes, a la llamada aparte para hablar, dificultad para trabajar en equipo … Y se admiten añadidos que se os ocurran…

En la vida diaria, hay personas que son felices soportando el máximo foco de atención y otras que no soportan serlo.
Y añadiría… cuando no quieren serlo.

Es decir, la gran potencialidad que tiene el foco es que es un arma maravillosa de doble filo.
Puede destrozar la autoestima o la capacidad social de un individuo si se maneja mal, pero y además puede ir abriendo caminos y capacidades expresivas compartidas, trasladadas, intensas o leves, si sabemos, como docentes expresivos, como docentes sin más, como profesionales, como seres sociales, como personas… Si sabemos, como digo, dominar el poder del foco y no viceversa!!!

Solo pido que lo tengamos en cuenta… Dominarlo es, simplemente, un objetivo fuera de foco!!!

Y… ya!!!
No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Para que opinéis centrando el foco en vosotros…



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es

martes, 28 de abril de 2015

Y si resulta que...???



Y si resulta que…???



La foto la hice yo… La interrogación con las sillas, la hizo…


Educación

¿Y si resulta que lo que le estamos exigiendo y echamos en falta en nuestros alumnos, es lo mismo que se le podría exigir a gran parte del profesorado del sistema educativo?
‘Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo, no tienen compromiso con nada ni con nadie.’
En mi reciente experiencia de formación de formadores, he corroborado desgraciadamente lo que llevo experimentando a lo largo de los años.
En una gran mayoría, el profesorado de todos los niveles, reglado y no reglado que asiste a formación o reciclaje, adopta una actitud similar a la que recriminan a sus alumnos: Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo y no tienen compromiso con nada ni con nadie.

Empresa

¿Y si resulta que lo que, con toda razón, criticamos de la administración por el comportamiento de algunos responsables, es lo mismo que hacemos desde la iniciativa privada?
‘Se aprovechan de los demás, intentan por todos los medios estafarnos, alguien debería escarmentarlos.’
En mi experiencia como empresario, consumidor y formador en el ámbito empresarial, una de las cuestiones aparentemente básicas parece ser, cómo pagar menos impuestos, qué margen hay para trabajar sin declarar, en ‘B’, cómo hacer compatibles las ayudas con los ingresos…
En definitiva, hay un intento de una parte de la empresa que se aprovecha de los demás, intenta por todos los medios estafarnos y alguien debería escarmentarlos.

Arte

¿Y si resulta que lo que criticamos que no hacen el resto de compañías, artistas, productoras, asociaciones y colectivos artísticos y culturales, es lo que  nosotros deberíamos o podríamos hacer para destacar o mejorar nuestros proyectos?
‘No hay nada nuevo ni creativo. No hay riesgo. Solo quieren vivir de la subvención.’
Muchas son las compañías, los artistas de toda índole, registro y disciplina, los proyectos culturales y creativos que se quejan amargamente de que no hay ayudas, de que el estado debería subvencionar esto y lo otro, de que no se apoya la creatividad en este país, de que así nos va…
Todo esto deriva en la necesidad de ‘ser comerciales’ para poder subsistir, y se ‘ven obligados’ a no plantear nada nuevo ni creativo, sin riesgo, e intentar vivir de la escasa subvención.


Pero y además, no puedo quedarme en esto, no soy así, sabéis que soy optimistoide… Por eso…

Me he cruzado y conozco profesorado de todo nivel y responsabilidad que viven por y para la educación, por y para cada alumno, por y para sus compañeros, intentando hacer de esta educación la mejor educación del mundo que no envidia, os lo aseguro, a la marca Finlandia, superándola con creces y logrando una mejor educación por y para todos.

Me he cruzado y conozco empresarios, autónomos, proyectos… que pelean por su idea de negocio, por sus productos, por sus clientes y por hacer de la figura del empresario y del trabajador algo no solo digno, sino digno de elogio, que apueste por la mejora de las estructuras y el bienestar de todos gracias al esfuerzo propio y de los que tiene alrededor impregnados de su pasión.

Me he cruzado y conozco artistas, colectivos, asociaciones y empresas culturales y creativas que arriesgan, crean, buscan, intentan y logran llegar a cotas de calidad, creación y creatividad que hacen llorar, reír, emocionar y generar, sobre todo, un arte sobre la que edificar el futuro de un colectivo. El que les rodea y el que parece lejano actuando de espectador o espectactor.


Me he cruzado, en definitiva, con personas maravillosas con mayúsculas.

Y gracias a ellas, a sus ideas, a su energía, a sus impulsos, a sus sueños, a sus palabras, a sus miradas, a sus sonrisas…

Podemos hacer que la educación, la empresa y el arte, conformen la auténtica CULTURA con mayúsculas de una sociedad que necesita un nuevo ‘Y… si’


Y si resulta que fuéramos capaces de cambiarlo todo, cambiando, sencillamente, lo que tenemos alrededor, nuestra actitud, nuestro compromiso, nuestra realidad…???


Y si resulta que, sencillamente, fuéramos sinceros con nosotros mismos y asumiéramos en qué lado estamos o qué ideas nos movilizan…???


Y si resulta que, siendo optimistoides, estuviéramos convencidos de que un pensamiento diferente, divergente, divertido, creativo, creador, y en crecimiento constante, puede abrir todas las puertas que necesitemos o queramos abrir...???


Y si resulta que lo que sueñas con que algún día se haga realidad, está más cerca de lo que crees y basta con dar un paso y luchar por ello para que el Universo conspire a tu favor???


Y si resulta que no nos cansamos!!!???


Y si resulta que sigo ahquí… SIEMPRE???


GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HE CRUZADO, ME CRUZO Y ME SEGUIRÉ CRUZANDO, QUE HACEN DE MI VIDA UN 'Y SI...'

Espero vuestras opiniones…

Y no me canso.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Y si resulta que… Os espero…???




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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