Bienvenida · Welcoming

viernes, 30 de mayo de 2014

Desaparezco... Hasta...

DESAPAREZCO… HASTA…
Mañana… Sea cuando sea mañana...





Desaparezco en luna nueva, para amanecer con más fuerza… mañana, sea cuando sea mañana!!!

Hola a todos.
Sí, como bien dice el título, desaparezco, por una temporada indefinida.
Supongo que he de responder en buena ley a preguntas del tipo… ¿Qué significa desaparecer exactamente? ¿Por qué? ¿Hasta cuándo? ¿Cómo contactarte?

Empezaré por orden.
¿Qué significa desaparecer?
Que desaparezco de las redes sociales.
Mi perfil de Facebook quedará hibernando.
Mi Tuiter, habitualmente casi inactivo, lo será definitivamente. Inactivo.
Mi Linkedin estará simplemente alerta.
Y este vuestro blog, enmudecerá…
Mi intención era hacer coincidir mi ‘despedida’ con el día de mi onomástica (30 de mayo) y el fin de mes, aunque supongo que aún quedarán coletazos condicionados por mis labores profesionales.
En cualquier caso, no me voy de eremita a ningún sitio ni a una isla desierta ni, ojalá, a vivir al extranjero (cosa que últimamente anhelo).
Por ahora, lo único que deseo es alejarme de la auto-obligación de estar ‘presente’ en las redes.

¿Por qué?
Por un lado, estoy algo decepcionado con las redes que, en muchos casos, se han convertido en el patio de vecinos donde se pelea por ver quién da más gritos y de forma más histriónica.
También porque lo que dejas escrito en las redes a menudo puede ser malinterpretado y llevan tal velocidad que es muy posible que nunca te llegue el feed-back de lo que esperas, cuando lo esperas de quien lo esperas.
Es muy honorable el esfuerzo que algunas personas y empresas realizan y la difusión y expansión de ciertas nobles ideas.
Y para estos objetivos, las redes no son solo útiles, sino necesarias.
Pero y además, a mí, a fecha de hoy, me resulta más un esfuerzo que una satisfacción y tengo muchos frentes abiertos como para preocuparme de lo inmaterial, lo virtual, lo no presencial.
Me gusta mirar a los ojos a la gente con la que hablo, me gusta oír su voz, me gusta besar en la mejilla para saludar o dar la mano o abrazar...
Qué quieres!!! Soy asín!!!

Por otro lado, y como consecuencia o causa de lo anterior, quiero centrarme en esfuerzos muy concretos que precisan aislarme un poquito de la masa informática.

¿Hasta cuándo?
Tengo pocas cosas claras que sepa lo que van a durar.
Salvo aquellas cuestiones con fecha de caducidad. (Ya ni los yogures!!!)
Algún contrato firmado y algún evento al que estoy convidado me marcan algunas fechas pero, y además, me lo fiáis tan largo que me da tiempo a no plantearme hasta cuándo.

Sí creo tener claro que, si vuelvo en breve, será más obligado por compromisos profesionales que por el placer que me concitan estas virtualidades.
Supongo que acabaré volviendo, en su momento, por eso me despido hasta mañana... sea cuando sea ese mañana.

¿Cómo contactarme?
Eso es fácil.
No me voy a instalar en una burbuja ni voy a desatender al mundo, ni a los que pensáis como yo o distinto de mí; ni a los que me leéis y aplaudís y los que me criticáis; ni a los que quiero y me queréis. (Y aquí no pongo el negativo porque para mí no existe…)
Hay quien tiene mi teléfono.
Hay quien sabe mi correo y si no, lo copio de nuevo al final de este escrito.
Hay quien conoce a quien me conoce.
Hay quien sabe dónde he colaborado y pueden tener mi contacto.
Incluso hay quien sabe donde vivo o de donde a donde me suelo desplazar.

Para todos ellos no desaparezco.
Y para todos los demás, como bien dice uno de esos lapidarios mensajes muy habituales en las redes, 'nadie muere mientras no desaparece de la memoria de los otros'.

No obstante, antes de acabar, me gustaría proponerme a mí mismo un motivo, una razón para volver, y para ello aprovecharé lo que alguien que participó de una actividad en la que yo colaboraba, me dijo, haciéndome algo culpable, algo orgulloso, algo ilusionado y sobre todo, muy muy muy agradecido:

‘Muchas gracias en especial a Fernando que me ha ayudado a crecer creer y crear!!! Espero que siga haciéndolo... en un nuevo cómo dice TE QUIERO un creador, en un nuevo curso, con nuevas entradas en su blog...un nuevo libro...o quién sabe qué nueva fórmula...’

Pues intentaré aceptar el reto y buscaré esa nueva fórmula que haga lo posible por hacer crecer, creer y crear a todos aquellos que me rocen.

Y os puedo asegurar que…

No me canso.


We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

En algún lugar, hacia alguna parte…



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 

martes, 13 de mayo de 2014

Ayer fue ayer...


Ayer fue ayer… 

Entrenamiento Creativo / Devising Training · Teatro de Creación / Devising Theatre · Pedagogía de la Expresión / Expression Pedagogy · Gestión de Grupos y de Equipos / Group and Team Management · Gestión del Tiempo y el Espacio / Time and Space Management · Expresión y Teatro en ámbito educativo / Expression and Theatre in Education · Técnicas Creativas y Expresivas en ámbito de empres Devising and Expressive Techniques in Bussiness · Drama / Drama




Este horizonte es… mirar al pasado, o mirar al futuro?… Amanece o anochece???


Tras este largo lapsus, he tenido la tentación de disculpar mi silencio de mil maneras distintas, hasta que decidí el tema del que hablar y eso me hizo cambiar de opinión.

Me planteé hablar de la necesidad de ser sinceros con el educando cuando haces de educador, evitando el excesivo paternalismo o la superprotección… Lo dejé pasar…

Me planteé hablar de los sorprendentes resortes aparentemente inocuos que cualquiera necesita para iniciar una creación… Lo dejé pasar…

Me planteé hablar de la necesidad que tenemos de la perspectiva del ‘otro’ para crear y de cómo nos resulta tan difícil, a veces, pensar ‘desde el otro’... Lo dejé pasar…

Me planteé hablar de lo dispuestos que estamos a hacer cosas por los demás, cuando, si nos fijamos, en el fondo lo hacemos por nosotros mismos porque somos felices haciendo felices a los demás… Lo dejé pasar…

Me planteé incluso hablar de amor en San Valentín, de la máscara en Carnaval, del ejercicio en época de nieve, de florecer en primavera, o de hasta qué punto nos sacrificamos en la educación… Lo dejé pasar…

Y recordé una frase que alguien me repite de vez en cuando: ‘Ayer fue ayer…’

Sí, así de simple, de perogrullo y de lapidaria al mismo tiempo.

Es una apócope de, para qué pensar en lo que pasó, para qué darle vueltas a las cosas que ya están hechas, que ya sucedieron, que no se pueden cambiar… Y/o, para qué condicionar el presente con el pasado… La vida es YA!!!

‘Ayer fue ayer’ implica hacer tabla rasa casi a diario y, después de oírlo, decirlo y escribirlo unas cuantas veces, aún estoy tratando de equilibrar la balanza.

Yo he confesado más de una vez que prefiero la ciencia a la historia, en el sentido de que me interesa más el futuro que el pasado y que, recordar fechas, nacimientos o efemérides ocupan un espacio mental que puede ser utilizado en contenidos mucho más provechosos.
Sin embargo, confieso igualmente que soy un enamorado de las efemérides personales y me gusta recordar las fechas importantes en mi vida y en la vida de quienes me rodean.
No, no soy el ‘prototipo’ de hombre al que se le suele achacar que se olvide de aniversarios o celebraciones. En todo caso, a veces, puedo parecer empalagoso o ’pesaíto’.

Confieso de nuevo que, cuando comienzo un curso o el trabajo con un grupo nuevo, no tardo más de lo imprescindible en aprenderme el nombre y algo significativo de cada uno. Es decir, en un aula de 30 o 35 alumnos, no me doy más de una sesión de trabajo para aprenderme los nombres de casi todos.
Sin embargo, y hoy voy de confesionario, al día siguiente de acabar el curso impartido con ese mismo grupo, puedo no reconocer a un alumno que me cruce por la calle.

¿Qué argumentario puede defender lo uno y lo contrario?

Lo próximo, lo necesario, lo querido, lo vital.

Ayer fue ayer… Pero y además, para hoy, necesito muchas cosas de ayer y, si no las tengo en cuenta, puede que, ya no digo que caiga en la misma piedra si no aprendo de la historia, sino que deje pasar cuestiones importantes que hagan que mi vida deje de tener sentido y acabe por tirar por la borda todo lo que he crecido.

Ayer fue ayer… Pero y además necesito gran parte de mi ayer para crecer, crear y, sobre todo, creer en lo que hago.

Ayer fue ayer… Pero y además la diferencia está en Brecht…

Sí, es un giro algo teatral porque, ¡qué tiene que ver esto con Brecht!
Estoy hablando de cuestiones mundanas y de repente pongo el nombre de uno de los grandes…
¿Estoy hablando realmente de teatro?


Bueno, he traído a colación al gran Bertold o Bertolt o Berthold o Bertholt, por el concepto de distanciamiento.

Esa es la clave de ‘Ayer es ayer’. Distanciarse.
Y el problema y/o la virtud es que es reversible.

Cuando uno trata de pensar solo en el hoy, ha de distanciarse del ayer. No quiere que los lastres pasados frenen el hoy.

Vicevérsicamente, si decides no tener en cuenta el pasado, te acabarás distanciando de él.

Es decir, hay elementos en el pasado importantes para la humanidad, para la historia, para la sociedad, para el conocimiento, para la labor diaria. Si utilizamos ‘Ayer es ayer’ para esto, puede que tropecemos en la misma piedra, puede que repitamos la historia, puede que nunca logremos avanzar.

Hay otros elementos, digamos que negativos, que es mejor que ‘pasen a la historia’ y ahí sí merece la pena ‘ayer es ayer’.


Ahora aterricemos en la gestión del tiempo y la expresión.
Si nos pasamos el día planteándonos ‘ayer es ayer’, es muy difícil crecer.

¿Empezamos todos los días de cero?

Aquí os retrotraería a otros escritos míos en relación a ‘Los límites del círculo’.

La forma de crecer no está tanto en la correcta elección de las decisiones, sino en tomar en cuenta sus consecuencias.

No hay que tener miedo a equivocarse, pues, y aquí recuerdo una nueva frase que me han aportado otras personas, ‘no hay que arrepentirse de lo que se hace. Lo peor es arrepentirse de lo que no se ha hecho’.

Lo que eliges y te aporta, te hace crecer el círculo.
Lo que eliges y te hace tropezar, te hace darte cuenta de tus límites.

Tu elección es tomar tus límites como algo negativo insuperable o algo positivo por superar.

Y para lograr esto, debemos elegir cuando ‘deshacernos de algo’ porque ‘ayer fue ayer’, o cuando deshacernos de esta filosofía, y conservar lo que queremos conservar.


Porque corremos el riesgo de echar al traste todo lo conseguido hasta ese momento.

La vida es Ya!!!, pero y además, es el cúmulo de todos los Yas vividos hasta ese momento o, al menos, de los Ya que elijamos acumular para construir nuestra propia vida.


Tuve un profesor/director de teatro que me dijo -y hoy llevo ya cuatro frases prestadas-, que ‘el creador (actor) debe saber de todo, sea lo que sea, porque nunca sabe cuándo lo va a necesitar para volver a crear (un nuevo personaje)’.


Retomo y versiono, pues, el título y digo… ‘¿Ayer fue ayer?’

Para la expresión, para el teatro, para el arte, para la vida, debemos tener en cuenta nuestros ‘ayeres’. Lo que creemos, creamos y crezcamos, dependerá de las elecciones que tomemos y de lo que elijamos dejar en el ayer y lo que deseemos mantener presente.


No pretendo por supuesto llegar a una conclusión cerrada. Sabéis que no me gusta dar respuestas, sino cuestionar y generar más cuestiones…

Por eso, párate un momento, piensa en cuantos ayeres te han hecho crecer, crear y creer y decide si en el próximo cruce de caminos, merece la pena olvidar el ayer o mantenerlo vívido en tu presente.


Ayer es ayer.

La vida es YA.

No te arrepientas de lo hecho. Lo peor es arrepentirte de lo que no hayas hecho.

El creador debe saber de todo, sea lo que sea, porque nunca sabe cuándo lo va a necesitar para volver a crear.


Y como no, un rizo final.

Piensa en tu vida.

Si reflexionas un poco, todo lo que tratas de retener en ti, te ayuda a ser fuerte hoy y mañana.

Lo que pretendes olvidar, porque ‘ayer fue ayer’, logra distanciar las cosas y convertirlas en ajenas a tu hoy y tu mañana.


Elige bien qué quieres olvidar y lo que necesitas para seguir siendo feliz.

Sí, ayer fue ayer, pero y además, muchas veces, es lo que ha creado tu hoy y tu mañana!!!

Disfrútalo o, si es tu decisión, olvídalo.


Se admiten, agradecen, desean… comentarios…

Y NO ME CANSO!!!

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Aquí os espero.





¡Hasta el próximo!


Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle.  

lunes, 3 de febrero de 2014

POR SAN BLAS... OTRA FORMA DE ENSAYAR!!!


POR SAN BLAS… OTRA FORMA DE ENSAYAR!!!

Entrenamiento Creativo / Devising Training · Teatro de Creación / Devising Theatre · Pedagogía de la Expresión / Expression Pedagogy · Gestión de Grupos y de Equipos / Group and Team Management · Gestión del Tiempo y el Espacio / Time and Space Management · Expresión y Teatro en ámbito educativo / Expression and Theatre in Education · Técnicas Creativas y Expresivas en ámbito de empresa / Devising and Expressive Technics in Bussiness · Drama / Drama

 Bien podría ser un nido de cigüeñas en un campanario… pero es nuestra luna 2014 en construcción! (Gracias Paco!!!)

Ante todo, quiero disculparme por este pequeño parón invernal provocado, no por el estado de hibernación de mi cerebro y dedos, sino más bien por todo lo contrario, por el exceso de obligaciones más urgentes y prioritarias.

Espero que aquellos que me leéis no me hayáis echado ya en el olvido, ni los que me habéis descubierto hace poco penséis que soy un ‘malqueda’.

Me gusta jugar con las fechas y estaba esperando una fecha interesante para ‘volver’. San Valentín está algo lejos y para esa fecha reservo otro tipo de post, supongo.

Y me dije, cómo no hacer caso del refranero que tanto juego y diversión me provoca y hago como las aves matronas reapareciendo cuando las primeras heladas ya han pasado y los días comienzan a alargar desde hace ya una cuarentena.

Sí, ‘por San Blas, la cigüeña verás’. Símbolo de que todo lo hibernado vuelve a la vida y que aquello que parece estar dormido en un rincón no está más lejos de esa realidad.

Simplemente, espera su momento para reactivarse y afrontar la mejor primavera posible.

Tengo en mente un progenitor de prole numerosa que prometió hacer heredero universal al primer nieto que llevara tal onomástica. No pudo ser, pero desde aquel momento, este nombre corto pero contundente, como las gachas que se preparan en su honor en Tribaldos, provincia de Cuenca, o las fiestas de Navarra, se hizo un hueco en mi imaginario y disfruto viendo aparecer las primeras cigüeñas en las alamedas o las torres.

En mi Mancha, cerca de casa. En esa Extremadura, dura y llena de nidos repoblados desde Campanario a Plasencia. En esa Castilla Vieja desde las dehesas salmantinas a las alamedas sorianas.

En todas partes, en este centro rudo, duro, helado y claro, las cigüeñas vuelven para dar aviso de que esto no se para y de que hay que seguir adelante, sin cansarse.

Cambiar la forma de ensayar!!!
 

En fin, cual cigüeña vuelvo y, vuelvo, entre otras cosas, porque me provocan…

Es curioso descubrir cómo hay personas que logran bloquear tu capacidad creativa, o casi, y otras que te ayudan a pensar, a crear, a crecer…, a creer!!!

Estas últimas son muy valiosas. Si descubres alguna no te alejes mucho de ella, porque una persona que te haga pensar vale mucho más que cualquier tiempo tuyo intentando hacerte pensar a ti mismo.

Es lo que siempre he dicho. Un buen pedagogo aprende más de sus alumnos de lo que sus propios alumnos creen. No en vano, si tiene desarrollada su escucha, y está entrenado a trabajar su potencial creativo, sus alumnos son disparadores continuos y flujo de ideas, propuestas y, sobre todo, cuestionamientos.

Aquí está la clave.
 

En estas andamos cuando un alumno me pregunta:

                ‘¿CÓMO DESINTOXICAR UN ENSAYO?’

O, como yo he redactado, ‘¿Hay otra forma de ensayar?’
 

Pareciera que me estuviera espiando por una rendija pues la sensación que provocan en ciertos momentos y circunstancias los ensayos, es la misma que la que provoca el invierno si uno solo busca guarecerse e hibernar.

Ensayar no deja de ser un acto aparentemente repetitivo y, por ende, aburrido y desmotivador… a no ser que...
 

¿Y si miráramos al invierno de los ensayos con otro prisma? ¿No son maravillosos esos días helados y claros de estas tierras extensas de interior?

Día de febrero, San Blas, sol a pleno rendimiento, si estás a la sombra estás bajo cero, pero a pleno sol puedes incluso quedarte en mangas de camisa y, por la noche, helada nocturna con un cielo que revienta de estrellas titilando que no, aunque pudieran, tiritando.


Pues bien, descubramos ese sol de invierno en los ensayos e Intentemos llevar adelante la idea de la propuesta. Cómo hacer para que los ensayos no entren en barrena en los vicios, no limiten las nuevas aportaciones, no impidan al montaje seguir creciendo… En definitiva, para que los ensayos sigan siendo realmente parte de un proceso de creación y no un anquilosamiento de lo conseguido.

Que no provoquen hibernación sino, como reza cierta camiseta que estrené hace ya unos cuantos años, que respondan a la idea de ‘La vida es feliz, como una cañita al sol del invierno.’ 

Si nos anquilosamos, nos aparecen las realidades que siempre hemos temido.

Aburrimiento, reiteración, relajamiento excesivo, bajón en la tensión y la calidad… Socorro!!! Vamos a hacer otra cosa que ésta ya nos supera!!!


Y, aunque el objetivo fundamental es conseguir lo que busca esta frase, ‘Dejad que cada uno haga su papel como quiera, aportando su propia personalidad e ideas y no imitando lo ya hecho’, creo que sería más interesante y enriquecedor conseguirlo de forma indirecta, sutil… Que parezcan ideas suyas…  

Es decir, como todo lo que muchas veces soléis hacer… a menudo…

Bien, os hago una propuesta práctica concreta. Yo os abro algunas puertas y luego vosotros, elegid la ventana por la que tiraros al vacío!!!

1.    Buscar cosas nuevas

2.    Modificar cosas ya existentes

3.    Consolidar las ya existentes con ‘Cómo digo o hago yo…’

4.    Jugar a qué me falta!!!

5.    Descubrir cosas aún no descubiertas

Empiezo por el final. 

5.- Un ejercicio interesante es hacer que todos los participantes observen a sus compañeros cuando no estén en escena y traten de apuntar al menos tres cosas de alguno de ellos o una de cada uno que crean que los demás no se han dado cuenta que hacen, dicen, gesticulan… y que los hace más llamativos, extraños, sorprendentes, o simplemente los hacen como son…

Esto nos proporciona rasgos que podemos potenciar, copiar con otros intérpretes o, sencillamente, hacer ver que son como son y que nadie puede imitarlos.
 
4.- Cojamos cada escena y repitámosla con un personaje ausente. Hay que repetirla tantas veces como personajes haya en la escena. El intérprete del personaje ausente tendrá tentaciones de decir y hacer su parte, pero está totalmente prohibido. Se trata de que tanto los que están actuando como los que están observando se den cuenta de qué parte tanto textual como de acciones es imprescindible, y cuál no lo es tanto y por tanto puede modificarse.

Realmente este ejercicio está haciendo de forma sutil lo que se les suele decir no tan sutilmente normalmente… ‘¿Por qué tienen que hacerlo como lo hacía Pepito? Pepito no está. Ahora que lo rellene otro.’

Si una escena es representable en ausencia de un personaje sin ‘sufrir’ mucho, tiene pocas explicaciones. O no necesitamos al personaje, o necesitamos buscar algo para que el personaje tenga sentido. Y ese algo puede ser, otra forma de hacerlo, otro contenido, otro personaje o… ¡¡¡Abracadabra!!!, otro intérprete que no interprete como lo hacía el anterior.

En consecuencia, este ejercicio nos da pautas para saber lo que hay que mantener de un personaje ya establecido y lo que es sustituible o evitable.  
 
3.- Cada personaje es una mezcla entre lo que se propone desde el texto, lo que se desarrolla como creación de grupo y lo que aporta el intérprete!!! Esto último es lo que primero se olvida cuando un nuevo intérprete llega a un grupo. El grupo tiene ya estudiado el texto y ha trabajado como grupo hasta la saciedad. Lo que aporte el nuevo intérprete parece no tener importancia.

Juguemos a ‘Cómo yo…’

Es tan sencillo como pensar en acciones o textos sencillos e irlos haciéndolos cada vez más complejos, y hacer que cada uno lo haga según su forma de ser.

Cómo dices buenos días. Cómo saludas de lejos. Cómo das la mano. Cómo das dos besos. Cómo miras a los ojos. Cómo gritas. Cómo susurras. Cómo te enfrentarías a un perro furioso. Cómo te enfrentarías a una situación incómoda. Cómo declararías tu amor… Y así hasta el infinito…

Partiendo de este juego, revisamos escenas que tengamos ‘muy consolidadas’ y las hacemos interpretar por intérpretes que sean claramente distintos, algunos de los que vayan a hacer el personaje y otros que no. Notaremos la diferencia y apreciaremos esa diferencia. No se trata de una competición a ver quién nos gusta más, sino de apreciar lo curioso que es ver la misma escena con registros y matices distintos. Casi podríamos tener varias versiones de una escena e incluso, quien sabe, en un futuro, en la propia representación, igual que se hace rebobinar una escena para volverla a pasar, se puede interrumpir la escena para volverla a ver cambiando totalmente los intérpretes que lo hagan de forma totalmente distinta y haga, creo, reír al público.

El objetivo final es darnos cuenta desde dentro, hacia afuera, de la riqueza que supone tener intérpretes distintos a los que estamos habituados, para desarrollar las escenas, los personajes, las obras…
 
2.- Visto esto, ya resulta más fácil asumir que se pueden modificar cuestiones, escenas, incluso texto ya asumido como inamovible. Si ya hemos visto que puede ser curioso, interesante, divertido, nos gustará provocar la búsqueda de elementos que queramos cambiar.
 
1.- Finalmente, es muy posible que esto nos de pie para querer hacer crecer la obra con elementos nuevos y, quien sabe, finalmente darle las gracias a los nuevos por hacernos ver la vida de otra manera.


Realmente quería llegar a esto.

Muchas veces, nos empeñamos en que la única forma de ver la vida (la obra), es la que llevamos viendo y viviendo desde que empezamos con ella en la etapa que vivimos en la actualidad (los ensayos de esta obra).

Y a veces, la aparición de una persona nos abre los ojos al cambio o, sencillamente a ver, sentir, reaccionar y vivir de manera diferente.

Por eso, si esto nos enriquece y nos hace sonreír más, lo único que nos queda es decirle a esa persona…
Gracias Gracias Gracias…
 

Esa persona es la cigüeña que nos avisa de que, si nos habíamos quedado hibernando, ya va siendo hora de despertar a la siguiente primavera.
Cada San Blas nos lo recordará, si hace falta…
Hasta que llegado un día, quién sabe si dentro de un año, dos, cinco o cincuenta, no será la cigüeña la que nos despierte del letargo, sino que nosotros, ya avezados, estaremos atentos para darle la bienvenida a las cigüeñas y, por qué no, a San Blas.


Qué nombre tan pequeño, tan aparentemente frágil, y cuánta fuerza en su interior.
Como esas personas que, como dije al principio, nos hacen crear, crecer y creer en ellos y en ti mismo.

Se las ve, de repente, tan grandes!!!

 

Se admiten, agradecen, desean… comentarios…

 

Y NO ME CANSO!!!

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Aquí os espero.



¡Hasta el próximo!

Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle.