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domingo, 18 de enero de 2015

¿¿¿Grupo o Equipo???... O... No!!!

¿¿¿Grupo o Equipo???... O… no!!!






¿Cómo se convierte un grupo en un equipo?

Cuando vamos a realizar un trabajo creativo, muchas veces pensamos en eso tan mediterráneo de ‘¡Dejadme solo!’
Parece que crear resulta más sencillo si no tenemos que llegar a acuerdos con nadie, si no debemos convencer a nadie, si no estamos obligados a escuchar a nadie.

Con lo cual, mi entrada de hoy casi comenzaría por el final. Por el ‘O… No!’
¿Es necesario trabajar en grupo o en equipo para crear?
Al fin y al cabo, los grandes genios eran genios, no grupos de genios…
O eso parece.

Pero y además, antes de seguir por este camino, ¿qué más da decir grupo o equipo?
Con las fotos de hoy he intentado ilustrar la diferencia.
Son fotos pertenecientes a los trabajos en el espectáculo que desarrollamos en Rutland Waters, en el noreste de Inglaterra, hace ya unos años, con el nombre de ‘The four winds festival’.
En esta opereta, yo llegué con los trabajos de diseño y esqueleto ya creado, aunque quedaba mucho por hacer en cuanto a escenas, coordinación, coreografías y visualización de un espectáculo que se desarrollaba en una inmensa pradera al lado de un enorme lago y con una iglesia de fondo, a la par que tres carpas con un coro de 100 niños, 30 adultos, una veintena de músicos de brass band y otra veintena de orquesta .
Era un grupo numeroso. Algunos se conocían entre si porque eran alumnos del mismo centro o pertenecían a la misma agrupación, pero otros era la primera vez que coincidían, siendo la mayoría aficionados y no profesionales… Eran un gran y numeroso grupo… Pero y además… ¿Eran un equipo?

Esa fue una de mis misiones en esta maravillosa experiencia: convertir este gran grupo en un equipo maravilloso… Y creo que lo conseguimos.
Y digo conseguimos, porque no lo hice yo solo… sino el equipo!!!

La foto de arriba fue el primer día de ensayo (de los dos que tuvimos…) para coordinar a más de medio centenar de actores manipuladores escolares. Les acabábamos de entregar el material, vestuario, alas en el caso de pájaros o plumas en el caso de águilas y algunos portando las cabezas.
Se generaron una serie de coreografías para poder acoplarlas al sentido de la dramaturgia y a la música.
Aún así, solo tuvimos dos ensayos completos con música.
La clave fue hacerlos moverse como equipos!!!
Y llegamos a hacerlo como en la foto de debajo, donde un pájaro tropical se enfrenta al gran águila pescadora.

Si, volviendo al presente, la diferencia fundamental entre un grupo y un equipo, es la coordinación y el mutuo apoyo.
Un grupo de gente puede intentar mover un coche averiado. Un equipo lo moverá seguro.
Un grupo de personas puede intentar cantar juntos. Un equipo hará sonar una bella canción.
Un grupo de seres vivos es capaz de sobrevivir de alguna manera. Un equipo se organizará para sobrevivir de la mejor manera.

Y esta última es una de las claves… De la mejor manera!!!

Cuando un grupo de personas se reúnen para lograr un objetivo, suele pensarse en el objetivo antes que en el grupo. Una vez planificado todo, normalmente por la o las pocas personas que llevan la voz cantante, se suelen repartir las responsabilidades de forma directiva por parte de ‘la voz cantante’, de forma voluntariosa, por sorteo o, finalmente, por descarte.
En cualquier caso, no se aprovechan las virtudes de cada miembro del grupo, sino que se aprovecha el grupo para intentar lograr los objetivos que marca el líder o líderes.

¿No sería más lógico pensar en el grupo para saber qué objetivo es alcanzable o para alcanzar ese objetivo ‘de la mejor manera’?
Y aquí, dejadme que os muestre en paralelo lo que para mí sería un equipo frente a lo que es un grupo, teniendo en cuenta que suelo trabajar según técnicas de creación y que, por tanto, no es el equipo habitual.

Lo primero y principal es utilizar, que no gastar, algo de tiempo en conocer al grupo y en que el grupo se conozca.
Si en una clase tratamos de hacer labor en grupos, tenemos dos opciones:
Para dos horas que tengo a la semana, yo formo los grupos y nos ponemos a trabajar ya!!!
O bien
Voy a utilizar una clase entera para que se conozcan, descubran el grupo y se formen grupos de trabajo para poder funcionar de forma más fluida.
Os aseguro que los objetivos serán mucho más fáciles de conseguir si hemos utilizado tiempo para formar equipos, y no grupos.
En todos los proyectos a los que me suelo enfrentar, lo primero que hago es intentar conocer al grupo con el que voy a trabajar, para poder trabajar en equipo.

Lo segundo y primordial es no cegarse con la idea peregrina o no tanto de un solo iluminado, y malgastar todo el potencial de un grupo en la única dirección que marque el líder.
Es imprescindible conocer las habilidades y potencialidades de cada miembro del grupo, para poder hacer un buen equipo.
Por eso cada uno debe aportar al grupo lo que mejor sepa hacer o lo que más a gusto haga.
De nada le sirve a un equipo que alguien del grupo tenga que realizar una labor para la que no está preparado y, menos aún, desperdiciar la preparación de cualquier miembro del grupo en algún aspecto que, quién sabe si en cualquier momento, vamos a necesitar.

Otro aspecto importante es que en un grupo, o se trabaja todos a la vez, o es peligroso que una parte del grupo avance trabajo por su cuenta, porque posiblemente no se llegue a aprovechar bien ese esfuerzo.
En un equipo, parte de ese equipo puede trabajar paralelamente a otra parte, pues saben que trabajan con el mismo objetivo desde sus especialidades y capacidades. Que se lo digan a músicos de orquesta, cuántas horas de ensayo dedican a su instrumento, que es su especialidad, para luego engarzar mejor en el equipo que es la orquesta.

Finalmente, otra diferencia fundamental es que mientras que en un grupo hay un líder que encabeza, decide, tira y dirige, en un equipo hay un fulcro. Alguien que coordina, que da voz y parte a cada uno, que motiva, engrasa y engrana a todas las piezas… Eso sí, si es necesario, el fulcro es la persona que tiene la última palabra, la última decisión y la responsabilidad sobre la ética, la estética y la técnica del trabajo del equipo.

Después de todo esto, ¿alguien se acuerda cómo empezó esta entrada al blog?
Sí. Hablábamos de que muchas veces creemos que crear es más fácil de forma individual que en grupo.

Pues bien, después de muchos años dedicado a la creación y habiendo probado el trabajo individual, en grupo y en equipo, os aseguro que la satisfacción, los logros, las sensaciones y el gozo que se puede llegar a sentir trabajando con un buen equipo (aunque sea de dos), no se logra en grupo ni solo.

Sé que muchas veces nos va a tocar en esta vida enfrentarnos a retos de forma individual.
A veces echaremos de menos a nuestro equipo ideal.
A veces, el equipo que creíamos infalible, fallará.
A veces, aquella persona en la que hemos depositado toda nuestra confianza nos dejará, aparentemente, de lado.
Sin embargo, si estamos acostumbrados a trabajar como buenos engranajes en equipo, o incluso como fulcros, el día que nos toque hacerlo todo nosotros, solos, sin equipo, tendremos detrás todo un equipo formado por las experiencias que hayamos vivido con todas esas personas que, en cada momento, nos han aportado, no lo que les tocaba aportarnos, sino LO MEJOR DE CADA UNA.

En cualquier caso, si algún día echáis de menos un buen equipo, os encontráis repentinamente solos o, simplemente, necesitáis algo más…

Basta con que deis un silbidito… Sguro que aquella persona que una vez coincidió con vosotros en aquella ocasión donde cada uno mostró al descubierto lo que mejor sabía hacer, lo que más a gusto hacía, acudirá a vuestro silbidito presto y dirá…

Gracias por llamarme a tu lado… en tu equipo!!!

Yo he formado parte de varios equipos muy buenos.
Silbad, silbad… SILBAD!!!

Espero vuestras opiniones…

Y no me canso.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

En algún lugar, hacia alguna parte…

Para trabajar en equipo... O ... no!!!


SIEMPRE!!!



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

miércoles, 31 de diciembre de 2014

El tiempo... Una dimensión alterada!!!

El tiempo… Una dimensión alterada!!!





¿Cuánto dura un reloj de arena?

Sí. Yo también he caído.
Como empieza un nuevo año, parece que hay que escribir, felicitar, desear, recordar, reflexionar, ponderar y todos los infinitivos que se nos ocurran.

Parece que el uno de enero de cualquier año empiezan cosas únicas, distintas, nuevas…
¿Por qué?

Consideremos que el tiempo no es más que otra dimensión.
Como el resto de dimensiones, sirve para medir, unir, separar, distanciar, marcar ritmos…
La dividimos en dimensiones porque los seres humanos necesitamos referencias…

Sin embargo, cuando pedimos que nos corten el fiambre fino, no utilizamos medidas de anchura. Utilizamos sensaciones, colocamos los dedos más o menos cerca y decimos ese ‘así’ tan bonito que el charcutero interpreta a su antojo.

Cuando nos citamos con alguien en una ciudad desconocida, no preguntamos la distancia en unidades de medida internacional. Usamos el consabido ‘está cerca de…’ o ‘pegaíto a…’ o incluso utilizamos otra dimensión como el tiempo para definir que está a menos de 5 o 10 minutos.

Y si hablamos de altura, ya sabemos esa sensación que se cura con la edad, de lo altísimo que tu profe de infantil guardaba aquello que tanto te gustaba y escondía en un estante inalcanzable de la clase. Con los años, nos sorprendía que eso pudiera ser un escondite ‘tan a la vista’.

Desde luego, no decimos que vivo a 245 kilómetros ni que tu ventana está a 4,5 metros del suelo, ni que tus ojos son inmensos con esos 3,85 centímetros del lacrimal a la otra punta (que no sé si tiene nombre).

Si el tiempo no es más que otra dimensión… ¿Por qué nos empeñamos en repasar los 365 días inmediatamente anteriores a un 12 de diciembre a las 12 horas de la noche?
¿Por qué no repasar los últimos 29 o los últimos 1.273 días de tu vida?
¿Por qué tomar como medida un año?

¿Y por qué desear lo mejor en los próximos 365 y no que tus deseos se te cumplan en tres meses, en 34 días o esta misma noche?

Normalmente, las cosas importantes de la vida no tienen medidas exactas de longitud, anchura o altura. Menos aún, no duran porciones exactas de tiempo.

Una vida!!!
¿Qué es una vida? ¿Un segundo? ¿Un año? ¿90?
Sí parece que estamos seguros de que un ratito no es una vida y para un ratito hay cosas que preferimos no iniciar …
Pero y además, hay instantes que se nos hacen eternos… A veces por lo que cuesta soportarlos y a veces porque nos llenan a borbotones y parece que no acaban jamás!!!

¿Una buena sesión de creatividad debería durar 45 minutos? Eso dicen los popes de la creatividad, pues es la duración máxima de la capacidad de atención de un auditorio…
¿Dos horas? Entre lo que se tarda en arrancar y lo que se pierde en vano…
¿Lo que el cuerpo aguante? Mientras vosotros no queráis parar yo no paro…

Y cambiar la educación, ¿qué nos va a llevar?
¿Una generación?
¿Dos cursos?
¿La vida misma?

Y la felicidad… ¿Cuánto dura?
¿Lo que un beso?
¿Lo que una mirada?
¿Lo que un alumno en darte las gracias años después de haber salido de tus manos?

Una sonrisa puede permanecer grabada SIEMPRE.
Y un enorme canal interoceánico se puede atravesar en apenas unas décimas de segundo.

El tiempo es una dimensión alterada.
Está constreñida por los calendarios, los relojes, los cronómetros, los nanosegundos de respuestas del click de un ratón o de la pulsación de nuestro dedo en la pantalla.

Sin embargo, si bien la altura, la anchura y la longitud son dimensiones que, razonablemente estimamos comunes aunque para algunos es alto lo que para otros bajo, etcétera, el tiempo….
El tiempo está alterado porque no lo sabemos manejar ni tenemos referencias que nos sirvan a todos.

Por eso me encantan los relojes de arena.
Porque, ¿cuánto dura un reloj de arena?

Pues, ¡¡¡exactamente el tiempo que tardemos en girarlo!!!

Sí. Me encantan los relojes de arena porque el ritmo, y la dimensión del tiempo se la damos nosotros a nuestro antojo.

Y estaréis de acuerdo conmigo en que hay momentos en que desearíamos que el tiempo se detuviese o se estirara como un chicle, y momentos en que desearíamos que el tiempo pasase como un rayo sin apenas dejar rastro.

Yo quiero un reloj de arena y quiero que mi vida transcurra al ritmo que yo le de vueltas…

Ya sé que diréis que eso es imposible. Que el tiempo es inexorable. Que el día tiene 24 horas y que hay veces que uno no da más y otras que nos hartaremos de esperar para… nada….

Pues yo os digo que lo voy a intentar.
Que voy a vivir mi reloj de arena y que cuando lo necesite le daré vueltas como si de un yoyó se tratase y otras que intentaré que la arena caiga grano a grano para que todo dure mááááááááásssssss.

¿No perseguimos la creatividad?
¿No queremos ser distintos, divergentes, divertidos?
¿No buscamos denodadamente aquello que nos haga felices?

Pues yo quiero mi reloj de arena.
Para alterar el tiempo y el resto de dimensiones….

Y si la arena es verde… Miel sobre hojuelas!!!

Espero vuestras opiniones…

Y no me canso.
Por mucho que tenga que esperar!!!
Ya me encargaré de darle las vueltas al reloj de arena, según nos convenga!!!

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

En algún lugar, hacia alguna parte…

Y, con respecto al tiempo… SIEMPRE!!!



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

viernes, 19 de diciembre de 2014

La creatividad no se enseña... se provoca... se entrena!!!

La creatividad no se enseña… se provoca… se entrena!!!




¿Qué es ser creativo?

Con la primera parte del título de esta entrada de vuestro blog, pareciera que echo piedras sobre mi tejado y que quiero dejar entrever que, o se nace, o no se nace creativo.

Sin embargo, espero que la segunda parte aclare la perspectiva.


No es que nadie nazca creativo y, como a menudo suelo decir, al ser la creatividad entrenable, poco a poco la vamos desarrollando.

TODOS NACEMOS CREATIVOS y si debemos entrenar la creatividad es, simplemente, para no perderla.


En el famoso experimento sobre pensamiento creativo de, '¿para qué sirve un clip?', se hace constar que los usos o utilidades de un clip, se reducen a 10 o 15 de media en cualquier entrevistado.
Sin embargo, una mente con pensamiento divergente y proclive a la creatividad con genialidad, logra pensar en más de 200.

Bien, esta herramienta que es el pensamiento divergente, en este experimento, dio como resultado que los niños de entre 3 y 5 años son un 98% genios divergentes, de 8 a 10, poco más del 30 y a partir de 13 años, no pasan del 10%.


Las consecuencias son claves.

La primera es que nuestro sistema educativo y nuestra realidad social nos hacen perder nuestro pensamiento divergente y, en paralelo, nuestra capacidad creativa.

Y la segunda consecuencia es quizás más relevante. TODOS NACEMOS con pensamiento divergente y potencialmente creativos… El problema es que lo vamos perdiendo…


Es decir, al igual que las teorías de los universales lingüísticos, todos nacemos con la potencialidad de ser creativos y, por tanto, no podemos ser enseñados a ser creativos.
A lo único que podemos aspirar es a ser entrenados y provocados para mantener engrasada la máquina creativa que llevamos dentro.


Lo triste es  que, teniendo como tenemos ese gran potencial, lo vayamos perdiendo poco a poco o no tan poco a poco, para cumplir con el requisito de ser estándares, correctos, unívocos, ‘sociales’…

Porque a veces, ser creativo se identifica con no cumplir lo estandarizado, ser incorrectos, ser difusos o asociales…

Cuando, realmente, lo que provoca el pensamiento y el ser creativo es, precisamente…
Elevar el estándar por los picos de genialidad del ser creativo.  
Aprender del error que es la única manera de crecer y de buscar horizontes que hagan prosperar en todos los sentidos al ser humano.
Ser plurales, divertidos, divergentes y aprender de la multiplicidad de respuestas, de la multiplicidad de razonamientos y de la multiplicidad de consecuencias que conlleva la vida y el SER humano.
Formar parte del pensamiento social, del pensamiento colectivo y del pensamiento de equipo aportando lo que cada uno mejor puede aportar al conjunto y arriesgando por los demás.


Ojalá el mundo se diera cuenta de que todo lo que ha avanzado y corregido a lo largo de la historia se lo debe a mentes creativas que no se rindieron ante los obstáculos y siguieron entrenando y dejándose provocar, a veces de forma inconsciente, aleatoria o casualmente (provocación), a veces consciente y concienzudamente (entrenamiento)

La estandarización de la educación, del trabajo, de las relaciones sociales, se ha podido mantener porque han existido picos de creatividad y seres 'no estandarizados' que han mantenido la potencialidad de avanzar que tiene el ser humano y la sociedad que conforma.


Aunque, realmente, ¿¿¿por qué seguir manteniéndola???
Seamos formadores creativos con todas sus consecuencias.

No busquemos formar personas que se parezcan a lo bueno que seamos o sepamos nosotros, sino formar individuos que sepan crecer por ellos mismos según a cada uno y sus circunstancias les convenga e interese.

No busquemos personas que sepan los resultados sin mirar el cuaderno de soluciones, sino que sepan resolver los problemas y no les resulte crucial conocer cuál es la respuesta correcta sino a qué respuesta quieren llegar y cómo hacerlo.

No busquemos trasladar información con el erróneo convencimiento de que estamos trasladando conocimiento y provocando sabiduría, sino aportar herramientas que les sirvan para desbrozar la información, descubrir el conocimiento y llegar, cada cual, a la parcela de sabiduría que realmente le haga feliz.

El ideal de un formador creativo no es provocar clones.
Es conseguir vislumbrar en los logros creativos de los alumnos, un atisbo de que la provocación y el entrenamiento que en su día realizó, para y por sus alumnos, está latente debajo de su creatividad, de sus resultados creativos.
La transcripción de una conversación entre formador y alumno creativos podría llegar a ser así…

F: ¡Eres genial! ¡¡¡Qué maravilla!!!

A: Todo lo que ves ahí, (en ese montaje, performance, cuadro, composición, texto…) me lo has enseñado tú.

F: En absoluto. Tú lo has sacado de ti mismo. A mí jamás se me habrían ocurrido las cosas que se te han ocurrido a ti. Las propuestas, las soluciones, las ideas…No necesitas a nadie para ser plenamente creativo.

A: En serio. Tú estás ahí. Todo lo que hay ahí encima no lo habría hecho sin ti.’

F: En serio te digo yo. Nada de lo que has hecho se me hubiera ocurrido a mí.’

A: Puede, o … no… Lo que está claro es que nada de lo que se me ha ocurrido a mí hubiera surgido si tú no me hubieras provocado. Sin que me hubieras entrenado.

F: Vale. Hasta ahí puedo admitirlo, en parte, pero y además, lleguemos a un acuerdo. Tú ya eras creativo. Puede que no supieras muy bien cómo serlo…. Yo, simplemente, te he abierto puertas…Y tú, has saltado por tus ventanas!!! Maravillosas ventanas!!!’

A: Vale, estamos de acuerdo. Estoy contento, orgulloso, feliz de lo que he logrado. Tú, deberías estarlo de que yo lo haya logrado gracias a tus puertas. Gracias.

F: Gracias. Gracias. Gracias a ti!!! Eres la prueba de que todo esto MERECE LA PENA!!!


Espero vuestras opiniones…
Y no me canso.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Os espero…

En algún lugar, hacia alguna parte…

SIEMPRE!!!



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es