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viernes, 5 de febrero de 2016

Piensa en positivo!!!

Piensa en positivo!!!

Sale el arco iris... ¿Porque llueve... o porque sale el sol? 
Piensa en positivo!!!


No quiero resultar cansino recordando que me considero un optimistoide.
Esto no significa que todo lo vea de color de rosa, o que no existan momentos duros, difíciles o negativos.
Sin embargo, no tengo duda alguna de que lo mejor es, siempre que se pueda y se tenga ánimo, pensar en positivo.

En el ámbito de la empresa, hace tiempo que cuando hay que tocar el tema del proyecto empresarial, hay términos y planteamientos clásicos, que traduzco y traigo a mi terreno.
Uno de ellos es el famoso DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades)
Los que estéis familiarizados con el tema, sabéis que es una fórmula que se distribuye en cruz, donde la parte izquierda, D y F, tiene que ver con tus propias capacidades o potencialidades o las de tu negocio, mientras que la parte derecha es donde debemos colocar, analizándolas, las cuestiones que nos vienen 'impuestas' desde fuera, desde la competencia, la realidad social, económica y empresarial.
La parte superior, D y A, son las cuestiones negativas, y la inferior, F y O, son las positivas.
Tras esta urgente y fugaz explicación, diré que a mis alumnos les planteo la desaparición del DAFO tradicional, y les ofrezco mi DAFO DESESTRUCTURADO. Sí, como la tortilla de Ferrán Adriá.
Con él, lo único que doy a entender es que, tanto las propias debilidades y fortalezas, como las amenazas ajenas, no deben ser otra cosa que, OPORTUNIDADES.
O lo que es lo mismo, pensar en positivo.
Si nuestro proyecto adolece de inversión, pensemos en que nos obliga a buscar soluciones creativas con poco riesgo.
Si somos carentes personalmente de alguna cualidad necesaria para desarrollar el negocio, debemos verlo como una oportunidad de contactar y generar sinergias con personas que sí la tengan y que puedan reforzar nuestras propias ideas....
En fin, que todo se puede convertir en Oportunidad.
Piensa en positivo!!!

En educación, nos sucede tres cuartos de lo mismo.
La mayoría de los docentes piensa que le ha tocado el peor grupo de niños, adolescentes, jóvenes o adultos que podría reunirse en un solo aula.
Nos saltan a la vista sus defectos, sus negatividades, sus interrupciones, su falta de interés, su insolencia e insurgencia...
Y no dejan de ser llamadas de atención para que nos sumerjamos en el grupo y descubramos sus cualidades, sus positividades, sus aportaciones, sus intereses, su educación y su capacidad para aportar, sumar y hacer equipo.
Yo personalmente he visto cambiar radicalmente la actitud y aparente aptitud de un grupo en su conjunto, simplemente al cambiar la forma de plantear una actividad, el propio contenido de las actividades, la actitud ante ellos y entre ellos y la honestidad de la comunicación.
En definitiva, la culpa de estos cambios es, en gran medida, del docente que se plantea la docencia con pensamiento positivo.
Piensa en positivo!!!

En el ámbito social, es muy habitual que las personas de cualquier edad que demandan atención, solidaridad, ayuda o trabajo en pro de su no discriminación, estén acostumbradas a destacar lo más posible sus carencias, sus negatividades, su potencial 'orgullo' de ser ayudables.
Y no lo digo porque sea su deseo, sino porque la estructura social que se plantea, suele dirigir las energías en ese sentido. Cuanto más problema, más ayuda, cuanta más negatividad, más esfuerzo.
Sin embargo, y en esto puedo también hablar por propia experiencia de muchos años, si con personas en riesgo de exclusión, nos centramos no en lo que les hace situarse en ese contexto, sino en aquellas cualidades que les podrían alejar de la situación, la solución casi que surge por sí sola.
Piensa en positivo!!!

En el arte, cuando uno se plantea una situación, y si es equipo o en grupo, suele ser más habitual, se suelen poner encima de la mesa, las necesidades.
Es decir, pensamos en lo que necesitamos para hacer lo que tenemos en la cabeza, sin pensar de antemano en quién, cómo, dónde y cuándo se va a hacer.
Sin embargo, cuando uno irrumpe en estas mecánicas de trabajo en equipo y, en lugar de pensar en necesidades, se empieza a pensar en potencialidades, en posibilidades, la idea fluye mucho más fácil y orgánicamente.
No se trata de abdicar de mis ideas y hacer 'lo que pueda'... Se trata de saber con qué y con quién cuento, y conseguir realizar mi idea, de la forma más enriquecida posible que, seguro, irá y se consolidará mucho más allá de donde yo la coloqué en un principio.
Piensa en positivo!!!

La vida nos entrega muchas veces muchos momentos amargos, oscuros, difíciles.
Si nos aferramos a ellos como excusa para nuestro estado de ánimo, nuestra capacidad de hacer, incluso nuestra capacidad de ser, es muy fácil que acabemos siendo personas tristes, que hagamos cosas nada brillantes y que nuestro ánimo se amargue, hasta límites insospechados.

Insisto en que la vida no es de color de rosa, pero el rosa está ahí, dispuesto a ser encontrado.

Si queremos que la gente nos devuelva sonrisas porque nosotros la llevamos puesta.
Si queremos que nuestras creaciones sean un cúmulo de propuestas y no una carrera de obstáculos.
Si queremos ayudar a otros buscando lo mejor que tienen y no intentando ir contra lo que les atenaza.
Si queremos ser buenos docentes siendo motivadores, resortes, instigadores de la revolución personal de cada alumno.
Si queremos que nuestra empresa busque ese rincón donde fluye y no un intento por flanquear dificultades.

Si queremos ser personas que crezcan, que crean y que creen, no 'tenemos más remedio' que... pensar en positivo

No digo que sea fácil.
Yo, a veces, y lo digo aquí, en público, lloro de impotencia.
Lo que pasa es que intento sacar esas fuerzas que cada persona con la que me he cruzado en esta vida me ha regalado y, vuelvo a decirme...
PIENSA EN POSITIVO!!!

Y… ya!!!

No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Con una sonrisa, seguro, aunque a veces llore!!!




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

martes, 5 de enero de 2016

Ilusión Objetivos Deseos

Ilusión · Objetivos · Deseos
Los deseos, cuando se cumplen, ilusionan más aún…

Alguien me dijo ya hace tiempo que la Noche de Reyes era la mejor noche del año.
Y que por mucha influencia anglosajona y muchos años que pasasen, seguiría siendo la Noche de la Ilusión.
Así me la tomo yo.
No obstante, dejadme que haga un giro para volver dentro de un rato a la ilusión.

Este año que ha pasado se cumplieron 20 años desde mi primer libro: ‘Drama. Un estadio intermedio entre juego y teatro.’
Al igual que todo lo que he escrito antes y después, tengo la sana costumbre de releerlo de vez en cuando, por fragmentos, capítulos, frases… Y llevo redescubriendo últimamente que volvería a firmar letra a letra lo que dije entonces, con algo más de amplitud, con más conocimientos y experiencias, con más vida a mis espaldas pero y además, con la esencia apenas modificada.

Lo traigo a colación porque en este libro, en su página 108 para ser más exactos, saco a relucir por primera vez en un escrito el concepto de Expresión Mental. Concepto que últimamente he recuperado en procesos formativos de carácter creativo y expresivo, no solo en ámbitos artísticos o teatrales sino educativos, sociales y empresariales.

Por no reproducir las dos páginas del libro aquí y ahora, resumiré diciendo que es una aparente contradicción ya que expresar implica la figura del que produce y la figura del que recibe la expresión… hacia afuera.
¿Y si ambas figuras son la misma persona? Estamos ante la Expresión Mental que se refleja en actos como la imaginación, la creación mental, la creatividad pura y dura.

Si creemos que esto es un acto casi automático previo a la expresión tradicional ya sea lingüística, artística, corporal… Y nunca nos planteamos ‘entrenarlo’, podremos aparentar ser grandes oradores, bailarines, pintores, músicos… Quizás seremos grandes ejecutantes… Pero y además, nos costará mucho dar el paso de empezar a pensar, a imaginar, a crear!!!


Necesitaba dar este giro por las páginas de mi primer libro, porque en uno de sus párrafos se puede leer literalmente ‘lo que cuenta es la creatividad, y todo nace en el pensamiento, en la mente’… Y esto no solo muestra que ya hace 20 años asociaba el pensamiento creativo con cualquier tipo de expresión, sino que si hoy quería hablar de ilusión, deseos y objetivos, debía retomar el concepto de Expresión Mental que es donde nacen todos.

De hecho, qué mejor exponente de la Expresión Mental que la Noche de Reyes. Donde cada uno se expresa en su propio interior y desarrolla su propia magia imaginando, ilusionándose, deseando y sintiendo la mayor felicidad que cada uno puede sentir a partir de si mismo.

Lo que pasa es que, como supongo que esperáis, no voy a hablar de la Noche de Reyes como el evento de los regalos, de los regates de la realidad para no romper ilusiones infantiles.
No, precisamente, otro alguien me dijo alguna vez, que los niños necesitaban creer en los Reyes para no perder la ilusión y la inocencia y que el día que descubrían la verdad, se convertían en adultos sin ilusión ni inocencia.

Quiero ir en contra de esto porque somos los adultos los que debemos seguir persiguiendo nuestras ilusiones, nuestros deseos y nuestro objetivos, con la misma inocencia y cara de alegría con la que los niños desenvuelven el primer regalo la noche del 5 al 6 de enero.

Y aquí me pongo ahora didáctico. No confundamos, eso sí, entre Ilusión, Deseos y Objetivos. No es lo mismo y no funcionan igual.

La ilusión es el combustible. No hay duda. Sin ilusión conseguir deseos u objetivos, es imposible o, cuando menos, frustrante. Si uno persigue objetivos ajenos por encargo, obligación; objetivos oficiales por necesidad; deseos que no son propios por empatía excesiva…
La ilusión desaparece y la felicidad no está ni a la vuelta de la esquina. Ya no es ilusión. Es obligación, compromiso, necesidad… No necesariamente ilusión.

La ilusión debe ser nuestro motor y, si no está en un cierto camino que hayamos trazado hacia un cierto objetivo, no debemos tener miedo de abandonarlo o tratar de cambiarlo para que nos ilusione.

Voy a dejar los deseos para el final.

Cuando uno persigue objetivos, la ilusión y la felicidad van de la mano, o deberían. Lo que sucede que la ilusión crece persiguiendo el objetivo. Labrando el camino. Luchando por conseguirlo.

Y cuando uno llega a la meta, debe plantearse casi de inmediato nuevos objetivos, porque paladear el objetivo conseguido está muy bien pero y además, se va diluyendo como un azucarillo.

Es como aquél que busca un empleo maravilloso y se esfuerza y lucha por él y cuando lo consigue, se apoltrona y deja de esforzarse al mismo nivel porque, total, ya está conseguido.

O el consabido mentidero popular que plantea que ‘lo que no ve la boda no ve la novia’ que, traducido de forma libre, puede significar que todos aquellos esfuerzos u objetivos que se plantea una pareja antes de un compromiso definitivo, pasan a un segundo plano cuando el compromiso se consolida y ya solo queda ‘convivir’ o, peor aún, ‘vivir con’.
Sí, los objetivos motivan, animan, producen momentos felices en pequeños pasos hacia el logro final y un gran momento de felicidad al conseguirlo… Y… ya está!!!


Por eso quería dejar para el final los Deseos. Porque son el auténtico motor de nuestra ilusión.

Los deseos ilusionan al pensarlos. Lo que sucede es que también ilusionan cuando se cumplen. De hecho, en el transitar hasta que el deseo se cumple, muchas veces más que ilusión nos provoca frustración, dolor, pena… el  hecho de no conseguirlo antes, cuanto antes… ya!!!

Eso sí. El día que se cumple el deseo no es una meta y un final. Muy al contrario, es el comienzo de otro fragmento de vida a partir de que ese deseo se ha cumplido.

Por tanto, trazarse objetivos es maravilloso para impulsar el día a día.
Entrenar nuestra Expresión Mental para tener presentes nuestros deseos, nos impulsa el día a día y, además y sobre todo, a partir del momento de llegar a la meta, cuando los objetivos se apagan…


Una cosa más. Los objetivos son algo individual o de equipo, pero que dependen del propio esfuerzo. Los deseos no están a nuestro total alcance y dependen de otras personas, de circunstancias, de la causalidad…
Por eso cuando un deseo se cumple abre una puerta inmensa a una felicidad que se mantiene casi sin límite.

Hoy es la Noche de la Ilusión. Ilusión para perseguir objetivos pero, sobre todo, para seguir teniendo presentes esos deseos que, sin duda, si nos empeñamos en entrenarlos, se harán realidad algún día.

Cuando el niño abre el regalo, la cara es de inmensa felicidad, aunque es probable, y algunos adultos se frustran olvidando que fueron niños, que el regalo se arrincone a los pocos días, incluso horas. No era un deseo… Era un objetivo.

Quizás, el auténtico deseo de la Noche de Reyes, no son los regalos… Es, simple y llanamente, que nos sorprendan.
No depende de nosotros.
Eso sí, si seguimos empeñados en ilusionarnos día a día por dejarnos sorprender, sin duda alguna cada día, cada noche, será nuestra Noche de Reyes.

Un tercer alguien dijo ya hace tiempo que había que tener cuidado con lo que se deseaba, porque podía cumplirse…

Entrenad bien esos deseos.
Diseñadlos adecuadamente.
Pensadlos y repensadlos sin cesar.

Ojalá se cumplan TODOS vuestros deseos.

A mí me basta con uno, por ahora, que, como buen deseo, no diré hasta que no se cumpla. Aunque entonces, supongo que veréis nacer en mí la felicidad del deseo hecho realidad y creo que no necesitaré contarlo...

Y… ya!!!

No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Y feliz e ilusionante Noche de Reyes!!!



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

viernes, 16 de octubre de 2015

O... Sí!!!



O… Sí!!!

Seguir apostando… Estar convencidos… ¡¡¡Crear, Crecer, Creer!!!

Dejadme que excuse mi ausencia.
Porque la excusa lo merece.

‘Cómo dice TE QUIERO un creador’, vuelve a andar, desde comienzos de octubre, por Madrid, Galicia y Castilla y León.

La Universidad Carlos III, apuesta por el Curso de Pedagogía Aplicada a las Artes Escénicas.

La Fundación Botín Redondea su programa de Educación Responsable con el Módulo de Creatividad.


Y el que suscribe está en todo esto y algo más… Por ejemplo, no olvidando que tiene un compromiso con su blog y los que lo leen.

Y pasada la excusa, dejadme que os haga memoria. 
Quien me conozca, me haya leído, o haya participado en alguna actividad formativa en la que yo haya estado presente, conocerá el concepto del ‘O… No!!!’. Si alguien lo desconoce o quiere refrescarlo, este es un enlace para otra entrada en este blog en el que me explayé sobre el tema http://bit.ly/1hIclFD

Pues bien, desde comienzos de septiembre, anda dando vueltas a su reverso, pues en una conversación con persona a la que admiro y que conoce de mis dimes y diretes, al plantear yo una propuesta y acabar con el consabido ‘O… No!!!’, me respondió con un igualmente sólido ‘O… Sí!!!’

Y le di la razón, y le dije que debía escribir sobre esto. ¡Y allá voy!

¿Y si estamos tan convencidos de aquello que hacemos, pensamos o decimos, tan sólidamente, que cualquier otra opción nos resulta menos interesante?

¿Y si hemos probado otros caminos pero y además, no nos convence ninguno más o mejor que el que ya hemos trazado?

¿Y si, de los siete caminos posibles, el primero, el que inició la idea, es, con ventaja, el que siempre nos ha convencido?

¿Y si, incluso, aquél camino que apareció y pareció cortado, sin salida, y que nos obligaba a dar marcha atrás, no lo está del todo y podemos entrever un rayo de sol que se cuela por las rendijas y que nos hace ver que, al otro lado, ese camino sigue ahí y lo único que tenemos que hacer es encontrar la mejor forma de continuarlo?

En definitiva. ¿Y si donde planteamos un ‘O… No!!!’ como resultado de tener una mente creativa, abierta, sin prejuicios, con ánimo de ser continuos ‘aprendedores’…, insistimos con un ‘O… Sí!!!’?

No se trata de cabezonería, ni de desdecirme de lo dicho durante mucho tiempo ya… O… Sí!!!

Cuando tenemos la idea clara, tenemos el objetivo claro, lo que queremos hacer, decir, experimentar, vivir… ¿Por qué vamos a hacer un ‘O… No!!!’?

Sí, no recuerdo la conversación a principio de este mes de septiembre.
Sí recuerdo que estaba proponiendo a alguien o álguienes una idea ilusionante.
Como fin de mi cita añadí, con una sonrisa, mi particular y ya conocido por él, ella, ellos, ‘O… No!!!’
Fue una reacción instintiva. De alguien que me conoce, que sabe lo que digo, pienso, siento y defiendo y que casi adivina en cada momento lo que voy a decir.
Fue una batalla dialéctica y una batalla de sonrisas.
Y venció!!!
Por eso decidí que hablaría del ‘O… Sí!!!’

Porque, en el fondo, y en la superficie, aunque uno utilice herramientas de pensamiento creativo, expresivo y de arte de creación para depurar, mejorar y abrir más las líneas de trabajo y del propio pensamiento, cuando cree en una idea, en algo, en alguien, lo que más quiere es crecer para crear a partir de esa idea, con la ayuda de ese algo o en la compañía de ese alguien.

Es más, ¿qué sería de los deseos que se piden a las estrellas fugaces, de los sueños con los que soñamos dormidos y despiertos, de las ilusiones que iluminan nuestro futuro inmediato o remoto… Si no insistiéramos en el ‘O… Sí!!!’?

Sí. El ‘O… No!!!’ no se debe utilizar en la duda, sino en el ansia de crecer.

Lo que sucede es que, a veces, la mejor forma de Crecer y Crear es Creer en lo que uno está pensando, en lo que uno está haciendo, en las personas que uno… ¡O… No!!!

O… Sí!!!

Y… ya!!!
No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Sí. Y solo SÍ!!!…




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es