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jueves, 3 de septiembre de 2020

Para qué...

 


¡¡¡Me encanta el mar!!!

 

Cuántos habréis dicho y a cuánta gente habréis oído esta frase.

Es positiva, optimista, y surge del interior sin pensarla.

 

Lo que sucede es que ya sabéis que a mí me gusta analizar la expresión, las interacciones humanas y el pensamiento, creativo o no.

Y con un poquito de vuelta de tuerca que le diéramos a ese exabrupto, las consecuencias serían muy dispares.

 

Bastaría con preguntar a quien lo dijera, o preguntarnos a nosotros mismos…

 

Para qué…

 

Basta con que os fijéis en las fotos para daros cuenta de que a quien le gusta un tipo de mar no tiene por qué gustarle otro.

 

Personas que buscan en el mar una fina arena, unos con olas para jugar, otras con sol para tostarse.

 

Otros que buscan una costa de roca, para leer en el atardecer o lanzarse al agua a nadar.

 

Otras que buscan navegar por él, algunos con velocidad y otros con el único sonido del aire en las velas, los remos en el agua o el oleaje rompiendo en la proa.

 

Otras que buscan bucear para ver la fauna y flora submarina, algunos solo en la superficie y otros con más calado.

 

Personas que buscan simplemente observarlo desde la orilla. Algunas para mejorar su salud, otras para pintarlo en lienzos, e incluso otras para observar las aves marinas y sus trazos en el aire.

 

En fin. A todas ellas les encanta el mar. Sin embargo, cada una lo ve de forma muy distinta.

 

Y no tiene que ver con cómo es, ni su físico, ni su mente, ni su forma de vida… Ni siquiera saben o tienen que responder a la manida pregunta de ‘¿Por qué?’, porque la clave está en ‘Para qué… les encanta el mar’.

 

 

Recuerdo aquí, como alguna que otra vez ya he hecho, a Carlos Luna y su ímpetu a la hora de buscar el entrenamiento creativo no con el por qué, sino con el para qué.

 

 

Retomo este vuestro blog para haceros esa pregunta.

Si todos podemos ser creativos.

Si la creatividad es entrenable.

Si se puede progresar en la línea en la que deseemos hacerlo

.

Si la frase que firmaríamos todos es ‘¡¡¡Me encanta ser creativo!!!...

 

Lo más interesante sería tener claro y ser continuamente conscientes de ‘Para qué…’ queremos ser más creativos:

 

Para divertirnos, en el más amplio sentido de la palabra: pasarlo bien y salirnos de la norma.

 

Para mejorar la productividad, procurando procesos y actividades que generen mejores y más adecuados resultados.

 

Para vivir mejor, abriendo nuestra mente a aceptar alternativas aparentemente desconocidas o arrinconadas que salen a la luz a través del pensamiento creativo.

 

Para ser mejores docentes, utilizando metodologías y contenidos que hagan crecer, crear y creer a nuestros alumnos en mejorar su conocimiento y sabiduría.

 

Para crear y hacer surgir ideas nuevas, en el ámbito del arte, de la publicidad, de la cocina, del juego…

 

Para aprovechar mejor lo que tengo, mis equipos, mis instrumentos, mi material, mis ideas…

 

Y podría seguir con muchísimos ‘para qués’, que se convertirían en cientos de miles si los concretáramos a nuestro día a día personal: para que el equipo de mi empresa trabaje de forma más coordinada, para redistribuir los espacios de mi hogar, para aprender a estudiar mejor las asignaturas que me aburren, para elegir la mesa de estudio nueva que necesito y me voy a comprar…

 

 

Volviendo de nuevo a la frase que precede a estos párrafos, podría repetir la dinámica con una frase parecida que es la segunda cara de mi moneda en este vuestro blog: ‘Para qué…’ queremos tener mejor capacidad de expresión:

 

Podría repetir, casi calcados, los mismos párrafos anteriores a pesar de haber cambiado la pregunta.

 

Y es que, expresión y creatividad van de la mano.

 

Por eso, en este mes de septiembre, voy a realizar una convocatoria a todos aquellos que estéis interesados, para ofrecer una formación mixta (online/presencial), partiendo de esta misma pregunta individualizada:

 

Para qué queréis mejorar en vuestra expresión y vuestra creatividad.

 

Vuestras respuestas harán que el diseño de la formación se adecúe a vuestras necesidades de forma personalizada, aunque siempre habrá propuestas que nos sirvan a todos, sea cual sea nuestro ‘para qué’.

 

Eso sí, os recomiendo que penséis bien vuestra respuesta.

Que analicéis si queréis crecer para vosotros mismos, para lo que realizáis de forma personal, para vuestra profesión o para vuestro equipo o empresa.

Y que penséis si queréis un crecimiento generalizado, o algo muy detallista para una cuestión muy concreta y específica.

 

Porque recordad que a muchos nos puede cuadrar la frase ‘¡Me encanta el mar!’

 

Y la pregunta que nos lanzaría alguien que nos escuche podría ser:

 

¿Para qué?

 

Debemos estar preparados para ser capaces de responderla.

 

¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.

#fbercebal

#naqueeditorial

#creatividad

#expresión

#entrenamiento

viernes, 31 de julio de 2020

El descanso forma parte del entrenamiento... 2


Hace más de 5 años titulé un post de la misma forma, sin el 2.

 

Y hacía hincapié que, al igual que en deporte cuyos sabios entrenadores insertan en las rutinas y periodos de entrenamiento unos tiempos de reposo y descanso, si considerábamos que la Creatividad era entrenable, algo en lo que ya estamos todos de acuerdo, necesitábamos igualmente momentos de relax y refresco creativo para mejorar nuestro rendimiento.

 

Sé que habrá habido mucha gente que, en este obligado confinamiento, haya aprovechado para descansar.

No ha sido mi caso.

 

Así que desde hoy, hasta septiembre, no voy a parar, pero sí voy a bajar el ritmo, porque quiero empezar el curso con fueras renovadas e ideas frescas y novedosas.

 

Insisto que no voy a parar del todo, pero no seré tan previsible.

 

Y es que, a partir de septiembre, pretendo:

 

ÑAQUE EDITORA Reforzar los proyectos editados hasta ahora como 12 vidas, Talento Reblede & PirataKafka en escena, Modo Avión, Manual de Interpretación en verso o Adolescer, y preparar el aterrizaje de nuevos proyectos como Teatro Documento con Mar Amado o Act-Fulness con Ana Carril #act-fulness.

 

ÑAQUE Gestión de Proyectos Provocar de nuevo a jóvenes y no tan jóvenes emprendedores en los ámbitos de la cultura y la creatividad, con formaciones, asesoría, apoyo, mentoring. Estar ahí para quien nos necesite y para impulsar proyectos de la mano si hace falta.

 

ESG A quienes han conocido Caixa Escena, o Cómo dice TE QUIERO un creador, les va a encantar este nuevo proyecto que estamos empezando a fraguar para educar en la respnsabilidad social a todos los niveles.

 

REBELDÍA CREATIVA Necesitáis que un talento rebelde y un provocador creativo os estructure, os provoque, os ayude, trabaje con vuestro equipo, lo forme y estimule, organice las ideas o desatasque vuestra dinámica? estamos preparádonos para ayudaros a todo eso y mucho más desde las emociones y el pensamiento creativo

 

Y mientras tanto, calentando motores para TransMigrArts, para PIRAN2025, para proyectos de Teatro de Creación...

 

Y clases, y seminarios, y talleres, y un libro nuevo que quiere acercar mi tesis a lectores ávidos de sistematizar cuestiones insistematizables...

 

En fin, bajando revoluciones para revolucionarme en breve.

 

Te apuntas?

 

Si te interesa alguno de los temas o tienes alguno en el que crees que nuestra fuerza puede ayudar a empujar? Dínoslo. Iremos a por ello juntos, con más energía que nunca.


Gracias por seguir leyendo.

Yo estoy aquí porque vosotros estás ahí y viceversa.

 

 


viernes, 24 de julio de 2020

Ser creativo es ser inteligente?


Como alguien apostilló no hace mucho en este blog, una de mis mayores virtudes es la de provocar. Me encanta hacerlo y disfruto cuando logro que, con mis palabras, surjan reflexiones de otros. Incluso mejor, acciones de otros.

Más aún, no solo me hace feliz provocar, sino que me entusiasma cuando lo hacen conmigo. Esta nueva etapa del blog se está caracterizando por la concatenación de temas en función de lo que vosotros, lectores, me lanzáis. Me provocáis.


Pues bien. Uno de los últimos comentarios rezaba: 'Debe la persona ser inteligente para crear? O sea, la creación es parte de la inteligencia o viceversa?'

Y perdonad que no sea creativo en la respuesta, pero me encanta que me hagas esa pregunta.


Como he hablado mucho de lo que es ser creativo, me gustaría centrarme primero en qué es ser inteligente.

Desde que yo era pequeño, era habitual en los centros escolares realizar tests de inteligencia para, por qué no admitirlo, descubrir las carencias y virtudes de cada cual y facilitar la labor docente sabiendo de dónde podían o debían tirar más o menos de ti.

Desgraciadamente, también servían para encasillarte.
No se hablaba del más o menos inteligente, sino del 'tonto' y del 'empollón'. Adjetivos que, hoy en día, en esta era de piel más fina, serían objeto de denuncias por acoso escolar. Pero eso es otra historia.


A donde yo quería ir es que esos tests miden 'un tipo de inteligencia'. El famoso IQ (en alemán Intelligenzquotient), o CI (en castellano cociente intelectual).
Capacidades lingüísticas, matemáticas, visuales, abstracción...

No fue hasta 1990, con Peter Salovey y John Mayer, que se empezó a utilizar el término que luego hizo popular Daniel Goleman de Inteligencia Emocional (IE).
Esta mide otros parámetros más relacionales como la conciencia de uno mismo, la empatía, las habilidades sociales...

Y podría pero no quiero embarrarme más con Gardner y sus inteligencias múltiples. 

Así que, ¿a qué llamamos inteligencia? 
Y segunda pregunta, ¿es proporcional la creatividad a alguna de estas varas de medir?

Según el propio Goleman, el éxito personal, profesional y económico, tiene poca relación causa efecto con el CI.
Ya que, por muy inteligente (CI) que uno sea, si no es capaz de poner sobre la mesa sus capacidades con una buena dosis de control de las emociones personales, sociales, empatía, asertividad, resiliencia... No podrá aprovecharlas adecuadamente.

De hecho, hay estudios que, desde principios del siglo pasado (Terman, Universidad de Stanford), constatan que no existe correlación entre CI y éxito profesional, sin embargo, otros más recientes sí la encuentran entre la IE y el éxito personal, financiero y profesional.


Pero cuidado. No es una relación directa. Es una relación de facilitar la posibilidad de mejorar.

Y aquí es donde entra, por fin, la creatividad.


En el programa Educación Responsable de Fundación Botín, en el que trabajé durante 4 años, se comenzó hace ya unos cuantos años a trabajar, con el profesorado de centros docentes, los aspectos más necesarios para lograr una mejora educativa a través de tres áreas fundamentales: lo emocional (personal, empatía, autoestima) lo cognitivo (autocontrol, toma de decisiones) y lo social (interacción, asertividad).

Entonces se abrió paso un bloque que cuadró el círculo, o que hizo que la fusión de los bloques adquiriera mayor sentido si cabe: la creatividad.

El módulo creativo se imparte al profesorado una vez desarrollado el resto, y su funcionalidad está enfocada a la búsqueda de respuestas y soluciones a problemas.

Generación de ideas.


Dicho todo lo anterior, permitidme que vuelva a escribir la provocación inicial: 'Debe la persona ser inteligente para crear? O sea, la creación es parte de la inteligencia o viceversa?'

Y ahora me temo que me repetiré en argumentos ya aparecidos en este blog aunque los objetos de argumentación no sean los mismos.


Lo primero es que cada cual, por el hecho de ser persona, ES creativo y SE HACE creativo. La creatividad se entrena y como la creatividad, el CI y la IE, son igualmente entrenables.

Y claro, el entrenamiento para mejorar el pensamiento creativo mejora, indirecta y directamente el CI y la IE, porque trabaja la perspectiva, lo novedoso, las relaciones inusuales, la búsqueda de ideas, la espontaneidad, la improvisación, la divergencia... Y todo ello mejora el aspecto intelectual del individuo.


Lo segundo es que, al igual que ser creativo no significa ser innovador, ser creativo tampoco significa ser inteligente. 

Por supuesto, para innovar se necesita el pensamiento creativo porque estimula la generación de ideas y hace posible que se cuente con muchas más opciones para seguir el camino de la innovación. 

De la misma manera, el entrenamiento creativo mejora aspectos que, a su vez, mejoran, entrenan y perfeccionan tanto las capacidades medidas en un test CI, como los aspectos personales, sociales y cognitivos de la IE.


Lo tercero es que, consideremos el tipo de inteligencia que consideremos, incluso las inteligencias múltiples de Gardner, esta necesita que nuestro cerebro esté abierto a nuevas opciones, a nuevas conexiones, a crecer... 

Eso es lo que mejor sabe hacer el entrenamiento creativo.

Ser provocador creativo no es otra cosa que obligar a tu cerebro a que piense de otra manera.

Y si tu cerebro ya pensaba bien de la manera 1, siempre será más inteligente si es capaz de pensar también de la manera 2.


Por tanto, y para no aburriros más, dejadme que, por tercera vez, repita el cuestionamiento: 'Debe la persona ser inteligente para crear? O sea, la creación es parte de la inteligencia o viceversa?'

Sí, es mi respuesta a las dos preguntas. Pero y además, con los siguientes matices.

.- Las personas no somos inteligentes en contraposición a 'tontas'. Todos somos inteligentes. Algunos con mayores capacidades para un test CI y otras para uno de IE. Eso sí, todos tenemos un cierto grado de inteligencia que es imprescindible para poder obligar a nuestro cerebro a ser creativos.

.- No solo todos somos inteligentes, en mayor o menor medida sino que, como ya he dicho en más de una ocasión, el hecho de ser seres humanos nos hace ser, inherentemente, creativos... en mayor o menor medida.

.- La manera de lograr incrementar nuestra inteligencia y nuestra creatividad no depende de nuestra fisiología ni nuestra genética enteramente, sino y fundamentalmente, de nuestro entrenamiento.

.- Y, definitivamente, SÍ. La creación forma parte de la inteligencia en tanto en cuanto elemento para mejorarla ya que, si entrenamos nuestras capacidades creativas, nuestra capacidad de generar ideas, nuestra capacidad de hacer pensar a nuestro cerebro de forma distinta, le pondremos una alfombra roja a nuestra inteligencia, medida de la forma que queramos, para que tenga más fácil la posibilidad de crecer.


¿Esto es automático?

Ya he dicho muchas veces que esto de la creatividad no es fácil, cansa y necesita entrenamiento. 

Nadie dijo que fuera fácil... 

Pero y además, lo es.


¡Gracias por seguir leyendo y, por supuesto, no solo se admiten, sino que se agradecen comentarios!

Yo estoy aquí porque vosotros estáis aquí..., y viceversa.