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domingo, 14 de junio de 2015

VALOR AÑADIDO



VALOR AÑADIDO


Va por vosotros… Mis queridos árboles!!!

Los que nunca se han dedicado a la enseñanza o formación, o los que la practican pero y además, nunca se han DEDICADO a ella, desconocen uno de los mayores valores añadidos que puede tener una profesión:
            LOS ALUMNOS.

Últimamente, cuando trabajo en el ámbito empresarial, hago mucho hincapié en la escucha activa hacia el cliente. Y en el ámbito artístico, cada vez se da más importancia al retorno que pueden darte tus públicos.
Saber escuchar se está convirtiendo en imprescindible, si bien sigue habiendo mucha gente que sigue vendiendo o ejerciendo su profesión sin escuchar a sus clientes, y muchos artistas que ignoran ‘motu propio’, lo que sus públicos le retornan, y continúan produciendo su arte desde su posición unidireccional.
¿Esto les genera crisis o les reduce sus ventas o su producción artística? En muchas ocasiones no, o al menos no parece notarse. Aunque yo os aseguro que si se sensibilizaran en la escucha crecerían más, mejor y más rápido.

En educación, sea el tipo de formación que sea, niños, jóvenes, adultos, reglada, de ocio, formativa, profesional…, la figura de tu cliente, de tu público, está ahí, delante de ti o al otro lado de la red. Y es inevitable contar con su respuesta.
Desgraciadamente, hay muchísimo ‘profesional’ de la educación e, insisto, de cualquier ámbito y nivel, que no solo no escucha a su clientela, a sus alumnos, sino que se debate en una constante queja ante la desidia, desmotivación y todas las negatividades que puedas pensar de parte de alguien que, en principio, está ahí para aprender, para desarrollarse, para buscar alternativas o, ‘simplemente’, para crecer como persona.

Y en ese bosque, algo enmarañado, aparecen árboles preciosos.
Árboles en forma de maestras y maestros, profesores, docentes, orientadores, directivos, entrenadores, consultores, pedagogos…
Árboles que no solo tienen en cuenta a sus alumnos… Sino que se dan cuenta de que son su VALOR AÑADIDO.

De nuevo vuelvo al entorno empresarial donde el binomio ‘valor añadido’ no deja de pronunciarse para identificar aquello que nos distingue de la competencia o que nos hace mejores sin necesidad de invertir en ello pero y además, que repercute en el valor de nuestro producto y por ende, en nuestros beneficios.
Suele ser un intangible, como la singularidad, la originalidad, la ubicación, un rasgo peculiar, la formación previa, la adecuación a nuestro producto por nuestro perfil personal…

En educación, de nuevo se comienza a contemplar este binomio, pensando en el propio docente…
Sin embargo, los docentes a los que me he referido como árboles, no miran hacia dentro, sino hacia fuera…
Y ven, tan claro como el agua de mayo que, el mayor valor añadido que más les interesa y que más les va a hacer crecer como docentes, que va a repercutir en el valor de su producto, en la consideración positiva de cómo y qué enseñan, son sus alumnos.


Si no están motivados, tratan de motivarlos.
Si les cuesta entender, buscan otras formas de explicar.
Si los contenidos a transmitir son áridos, los riegan.
Si son débiles, los fortalecen.
Si son repetitivos, los transforman para que sean cada día, nuevos.

Y… ¿Por qué empeñarse en esforzarse por unos alumnos que, muchas veces están ahí porque están obligados a estar, para pasar de curso, para que les convaliden los trienios, para que les promocionen en la empresa o para que les des una subvención?

Porque el buen docente sabe que… Ellos son más y, al final, el docente aprende más de sus alumnos que ellos de él.
Porque le hacen sacar lo mejor que lleva dentro y exprimirlo.
Porque son su entrenamiento diario.
Porque le ponen en bretes de los que, sí o sí hay que salir.
Porque sacan a flote las deficiencias a mejorar, las dudas no resueltas o las estructuras más consolidadas.
Porque le muestran y demuestran al docente por dónde caminar con un pie dentro de nuestro círculo y otro fuera.
Porque, en definitiva, si ellos no existieran, nosotros no serviríamos para nada…

Hoy, 14 de junio de 2015, cuando la mayoría de los centros educativos están ya acabando su labor docente. Cuando acabo de clausurar tres cursos de tres meses, dos para docentes y uno para empresas. Cuando el verano se acerca y parece que la merecida vacación del docente abruma a aquellos que parecen envidiar su descanso…

Hoy quiero hacer un homenaje a mi valor añadido.
A mis alumnos que a la vez son docentes de las D’s de la Educación.
A los profesores y alumnos que han participado en Tu propio Quijote.
A los alumnos que han asistido al Curso Superior de Community Management.
A los alumnos que han sido y serán, porque todos sois mi VALOR AÑADIDO.

Pero y además, me gustaría dejar un rincón especial a unos alumnos especiales.
Ya he dicho que considerar algo ‘valor añadido’ implica también un incremente del valor del producto que ofertas… ¡Que ganas más, por lo mismo, vamos!!!
En educación esto no suele ser así, y ganas lo mismo hagas lo que hagas o, simplemente, tampoco existe una oferta/demanda que haga fluctuar mucho el precio.
Por eso, cuando esos ‘árboles’ siguen en pie, les admiro aún más.
Y cuando tus alumnos, esos que te hacen ser árbol, son robles milenarios, encinas de cien ovejas, pinos pinaster de los que ya no quedan, alamedas enormes de las del Duero o secuoyas que pueden dejar pasar multitudes bajo su tronco, no tienes más remedio que brindar un sentido homenaje, saludar con reverencia y decir… GRACIAS!!! GRACIAS!!! GRACIAS!!!

Me estoy refiriendo a mis alumnos del Seminario de Apoyo al taller de Teatro y Expresión.
Aquí mi frase ya manida de que aprendo yo más que ellos, se convierte en puritita realidad.
Su experiencia, que me transmiten preguntando y contestando.
Su carácter, inquisitivo, cuestionándolo todo.
Su aparente inseguridad que les provoca la duda, para cuya respuesta tienen infinidad de caminos a cual más impresionante.
Su fe nada ciega en mí que, sin embargo parece decir que irían a cualquier rincón del mundo con tal de seguir trabajando en lo que les propongo… y si no hasta el fin del mundo, hasta… Cabezuela…

En fin, no es su dinero, que bien se puede conseguir mucho más por otros medios y en otros entornos.
No es su caché profesional, porque ninguno presume de su puesto de trabajo y por tanto yo tampoco de estar llevando un seminario para eminencias.
Ni siquiera su amistad entrañable, que, si bien en algún caso empieza a ser ya consolidada, no fuimos compañeros de curso, ni de carrera, ni siquiera de equipo deportivo…

El valor añadido que me aportan es obligarme a ser mejor cada día, a intentar sorprender a personas que ya son difíciles de sorprender, a conseguir como premio sus asentimientos con la cabeza, sus miradas cómplices, sus sonrisas, sus ‘Gracias!!!’.
El valor añadido son, ni más ni menos que, ellos mismos, y la generosidad con que me permiten hacerles creer que tengo algo que enseñarles.

Entonces caigo en la cuenta de que yo, realmente, no enseño… Solo provoco.
Solo tiro de hilos para que ellos los rompan y muevan sus propias extremidades.
Solo genero dudas para que busquen respuestas.
Solo… abro puertas para que ‘ellos se tiren por sus propias ventanas’.

GRACIAS, ESPECIALMENTE A VOSOTROS, ‘SEMINARISTAS’, pero y además, a todos aquellos que con vuestra presencia en mi vida de formador me habéis hecho mejor.
Gracias por no permitirme apoltronarme.
Gracias por obligarme a crecer, crear y creer en lo que hago.

Yo animo a todo docente a que busque el VALOR AÑADIDO de su docencia, de su perfil, de su persona, en sus propios alumnos.

Y… ya!!!
No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Para seguir creciendo en valor, gracias a vosotros…



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
Puedes compartir los contenidos de este post con todas las personas a las que creas que pueda interesarle. 
fbercebal@naque.es

viernes, 15 de mayo de 2015

El foco



El foco

¿Queremos soportar el foco? ¿Sabemos cómo controlarlo? ¿Lo tenemos siquiera en cuenta?


¡Y de repente, después de años y años hablando sobre este aspecto de la expresión, de la enseñanza, de la vida, alguien que se interesa por leer mi blog se da cuenta de que nunca he hablado en este vuestro blog de…

            EL FOCO!!!

Para quien ya sepa de esto, no tengáis miedo, no voy a repetirme más, dando vueltas a lo que es, lo que deja de ser y para qué sirve el concepto de FOCO.
Aunque no dejaré de recordar u poquito.
Pero quiero centrarme en las consecuencias que ha acarreado el hecho de que en nuestra educación nunca se haya dado la importancia debida a este concepto.

Resumiendo mucho recordaremos que el foco es la intensidad con que cada individuo de un grupo recibe la atención del resto o de, incluso, un grupo externo.
El foco puede ser ajeno; totalmente diluido porque estemos en una masa; compartido con otros individuos, objetos o acciones; trasladado porque la atención pase de personas a personas o acciones u objetos; medio, porque solo compartamos ese foco con pocos elementos más; o intenso, en el momento en que somos la única persona a la que atienden todos los demás.
Si ese foco lo recibimos desde personas a las que no controlamos visualmente, nos encontramos con el foco más fuerte que podemos tener. Una persona en el centro de un círculo que no puede ver a todos a la vez, o cegada por focos ante una audiencia o en un espectáculo donde todos le ven pero no ve a nadie.

Una persona andando por la calle normalmente, en una ciudad cosmopolita como Madrid, Barcelona o Londres, se cruza con cientos y miles de personas al día que reciben el mismo foco que uno mismo al andar…. Casi ninguno.
Solo aquellas personas que deciden, por su vestimenta, sus peinados, sus accesorios… buscar un foco de atención, serán las merecedoras de él. Si bien estaréis de acuerdo conmigo que, en estas ciudades, cada día es más difícil llamar la atención porque uno está acostumbrado a ver y oír de todo…
Trasladando el mismo ejemplo a un pueblecito manchego de 2 o 3 mil habitantes, andar por la calle supone un ritual de saludos, encuentros, cruces… Vamos con el foco puesto con mucha más intensidad que en una ciudad y lo asumimos como necesario o, al menos, inevitable.
También sucede que, en culturas con más restricciones en cuanto a la vestimenta o el comportamiento público, ser el portador del foco por la calle es tan fácil o tan difícil como, seguir o no seguir la norma de los atuendos…

Con estos ejemplos damos claramente luz al hecho de que el foco se intensifica en grupos más pequeños y se diluye en los grandes y, se intensifica en los monocromos y se diluye en los llenos de diversidad…

Curiosamente, nos volvemos a dar la razón a la hora de hacer un paralelismo entre la necesidad de controlar y dominar el foco con el hecho de incrementar el pensamiento creativo y divergente.
En un grupo con pobreza en su variedad y en su pensamiento creativo, el foco no puede evolucionar, lo que hace estancarse al grupo tanto en su capacidad expresiva y creativa como en su miedo a ser considerado el punto de atención.
Nadie quiere destacar, porque destacar ‘es raro’, ‘me crea problemas’, ‘me hace distinto’
Sin embargo, un grupo en el que potenciemos la creatividad y la expresividad, se hace más variado y con mayor potencialidad para manejar el foco desde situaciones muy poco intensas hasta otras de mayor intensidad, en función de si nuestra capacidad creativa se equipara con la de todos en una especie de ciudad cosmopolita, o si en momentos determinado dejamos a unos que destaquen sobre otros en un intento de volver al pueblo pequeño pero rico en cultura y en el conocernos todos…
No me importa destacar en un grupo en el que todos destacamos de tal manera que ninguno destaca. Nadie somos raros porque todos somos raros. Nadie es distinto, porque todos somos distintos y nos gusta que cada uno seamos como somos.

Diréis que vaya cacao mental para hablar del foco y que aún no he ido al tema.

¿Qué consecuencias tiene para nuestra educación el hecho de que, de forma generalizada, nunca hayamos tenido en cuenta esta variable?
En primer lugar, por lo que respecta a la figura del docente, ha costado mucho tiempo llegar a pensar que el docente, en algunos momentos y aspectos de la docencia, puede llegar a hacer sentir a los alumnos que él es un igual y, por tanto, accesible.
La no consciencia del manejo del foco nos ha dado un discurso monopolar en el que los que defienden la ‘autoridad’ como característica fundamental del profesor, huyen del mal llamado ‘compadreo’ y, viceversa, los que defienden la figura del profesor como la de un compañero de viaje en el aprendizaje de los alumnos, denostan cualquier tipo de figura autoritaria en el aula.
Si hubiéramos considerado en algún momento el Foco y su utilización consciente y controlada, podríamos compatibilizar los dos perfiles, siendo autoritarios o autoridad cuando es menester y cuando el foco lo adoptamos como propio y unilateral, hasta el extremo opuesto de situaciones en las que diluimos nuestro foco entre ‘la masa’ del grupo para darles todo el protagonismo a ellos, sus ideas y sus propuestas.

Y esta era la parte fácil.
¿Qué me decís de cómo afecta a la educación y al desarrollo evolutivo de un alumno dentro de un grupo, el  descontrol habitual que tenemos de cómo afecta el foco a su protagonismo deseado o no deseado en el grupo?
Y aquí me voy a parar para que vosotros hagáis comentarios.
Sólo diré… Pensad si los rasgos que voy a enumerar, podrían haberse visto afectados por no ser conscientes del mal uso del foco que se establece en educación habitualmente. Y fijaros que digo ‘verse afectados’ y no que sean causa directa y única:
Bulling, TDH o similares, liderazgos extremos, rechazo escolar, aburrimiento en clase, fracaso escolar, autoaislamiento, nerviosismo en el aula, miedo a salir a la pizarra, a los exámenes, a la llamada aparte para hablar, dificultad para trabajar en equipo … Y se admiten añadidos que se os ocurran…

En la vida diaria, hay personas que son felices soportando el máximo foco de atención y otras que no soportan serlo.
Y añadiría… cuando no quieren serlo.

Es decir, la gran potencialidad que tiene el foco es que es un arma maravillosa de doble filo.
Puede destrozar la autoestima o la capacidad social de un individuo si se maneja mal, pero y además puede ir abriendo caminos y capacidades expresivas compartidas, trasladadas, intensas o leves, si sabemos, como docentes expresivos, como docentes sin más, como profesionales, como seres sociales, como personas… Si sabemos, como digo, dominar el poder del foco y no viceversa!!!

Solo pido que lo tengamos en cuenta… Dominarlo es, simplemente, un objetivo fuera de foco!!!

Y… ya!!!
No me canso.
We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!
Os espero…

Para que opinéis centrando el foco en vosotros…



Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es

martes, 28 de abril de 2015

Y si resulta que...???



Y si resulta que…???



La foto la hice yo… La interrogación con las sillas, la hizo…


Educación

¿Y si resulta que lo que le estamos exigiendo y echamos en falta en nuestros alumnos, es lo mismo que se le podría exigir a gran parte del profesorado del sistema educativo?
‘Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo, no tienen compromiso con nada ni con nadie.’
En mi reciente experiencia de formación de formadores, he corroborado desgraciadamente lo que llevo experimentando a lo largo de los años.
En una gran mayoría, el profesorado de todos los niveles, reglado y no reglado que asiste a formación o reciclaje, adopta una actitud similar a la que recriminan a sus alumnos: Nada les motiva, no quieren aprender, van a lo suyo, no les importa el grupo y no tienen compromiso con nada ni con nadie.

Empresa

¿Y si resulta que lo que, con toda razón, criticamos de la administración por el comportamiento de algunos responsables, es lo mismo que hacemos desde la iniciativa privada?
‘Se aprovechan de los demás, intentan por todos los medios estafarnos, alguien debería escarmentarlos.’
En mi experiencia como empresario, consumidor y formador en el ámbito empresarial, una de las cuestiones aparentemente básicas parece ser, cómo pagar menos impuestos, qué margen hay para trabajar sin declarar, en ‘B’, cómo hacer compatibles las ayudas con los ingresos…
En definitiva, hay un intento de una parte de la empresa que se aprovecha de los demás, intenta por todos los medios estafarnos y alguien debería escarmentarlos.

Arte

¿Y si resulta que lo que criticamos que no hacen el resto de compañías, artistas, productoras, asociaciones y colectivos artísticos y culturales, es lo que  nosotros deberíamos o podríamos hacer para destacar o mejorar nuestros proyectos?
‘No hay nada nuevo ni creativo. No hay riesgo. Solo quieren vivir de la subvención.’
Muchas son las compañías, los artistas de toda índole, registro y disciplina, los proyectos culturales y creativos que se quejan amargamente de que no hay ayudas, de que el estado debería subvencionar esto y lo otro, de que no se apoya la creatividad en este país, de que así nos va…
Todo esto deriva en la necesidad de ‘ser comerciales’ para poder subsistir, y se ‘ven obligados’ a no plantear nada nuevo ni creativo, sin riesgo, e intentar vivir de la escasa subvención.


Pero y además, no puedo quedarme en esto, no soy así, sabéis que soy optimistoide… Por eso…

Me he cruzado y conozco profesorado de todo nivel y responsabilidad que viven por y para la educación, por y para cada alumno, por y para sus compañeros, intentando hacer de esta educación la mejor educación del mundo que no envidia, os lo aseguro, a la marca Finlandia, superándola con creces y logrando una mejor educación por y para todos.

Me he cruzado y conozco empresarios, autónomos, proyectos… que pelean por su idea de negocio, por sus productos, por sus clientes y por hacer de la figura del empresario y del trabajador algo no solo digno, sino digno de elogio, que apueste por la mejora de las estructuras y el bienestar de todos gracias al esfuerzo propio y de los que tiene alrededor impregnados de su pasión.

Me he cruzado y conozco artistas, colectivos, asociaciones y empresas culturales y creativas que arriesgan, crean, buscan, intentan y logran llegar a cotas de calidad, creación y creatividad que hacen llorar, reír, emocionar y generar, sobre todo, un arte sobre la que edificar el futuro de un colectivo. El que les rodea y el que parece lejano actuando de espectador o espectactor.


Me he cruzado, en definitiva, con personas maravillosas con mayúsculas.

Y gracias a ellas, a sus ideas, a su energía, a sus impulsos, a sus sueños, a sus palabras, a sus miradas, a sus sonrisas…

Podemos hacer que la educación, la empresa y el arte, conformen la auténtica CULTURA con mayúsculas de una sociedad que necesita un nuevo ‘Y… si’


Y si resulta que fuéramos capaces de cambiarlo todo, cambiando, sencillamente, lo que tenemos alrededor, nuestra actitud, nuestro compromiso, nuestra realidad…???


Y si resulta que, sencillamente, fuéramos sinceros con nosotros mismos y asumiéramos en qué lado estamos o qué ideas nos movilizan…???


Y si resulta que, siendo optimistoides, estuviéramos convencidos de que un pensamiento diferente, divergente, divertido, creativo, creador, y en crecimiento constante, puede abrir todas las puertas que necesitemos o queramos abrir...???


Y si resulta que lo que sueñas con que algún día se haga realidad, está más cerca de lo que crees y basta con dar un paso y luchar por ello para que el Universo conspire a tu favor???


Y si resulta que no nos cansamos!!!???


Y si resulta que sigo ahquí… SIEMPRE???


GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HE CRUZADO, ME CRUZO Y ME SEGUIRÉ CRUZANDO, QUE HACEN DE MI VIDA UN 'Y SI...'

Espero vuestras opiniones…

Y no me canso.

We are searching our utopia in a continuous present continuous!!!!!

Y si resulta que… Os espero…???




Fernando Bercebal · momento Devising Consultor · Pedagogo Teatral
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fbercebal@naque.es